Hubo duende.
La primera parte comenzó con la entrega de una foto a nuestro amigo Francisco, pintor de Fuenlabrada que nos regaló un cuadro que hoy, junto al mantón de manila que nos regaló María Mezcle, preside nuestro pequeño pero gran escenario.
Por otro lado, homenajeamos a nuestro amigo y colaborador Alfonso, por el tiempo que se quita de su trabajo para dedicárnoslo sin compromiso alguno. Desde cortinas, hasta Trajes de nazareno, palio, etc. que aunque poco tenga esto que ver con el flamenco, fue homenaje desde la Asociación Cultural Flamenca Jondo y la Cofradía del Cristo de la Preciosa Sangre.
Pero la verdadera artífice de la noche fue Loreto de Diego, bulerías, alegrías, soleares, siguiriyas, milongas, tientos... esto fue parte de un repertorio que agradó con creces al público existente.
Loreto aborda los cantes con conocimiento y mucho compás, adquirido claro está, en su faceta de cantaora para el baile.
La afición de Loreto, pone de manifiesto que ella sabe cantar con el corazón y el alma, que ella lo da todo en el escenario y que sin duda alguna se está ganado un sitio en este difícil mundo del cante.
Con la guitarra de Pepe Núñez, gloriosa como siempre, supo captar las necesidades que el cante de Loreto le pedía y por ello lo dio todo por el todo para que la noche resultara como resultó, una noche de ambiente cálido, para un cante y un toque cálido que hizo las delicias del público que nos acompañó.
Gracias a Loreto y a Pepe y gracias al público por estar con nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario