Adela Campallo y Rafael Campallo, traen a Madrid un espectáculo trabajado a conciencia, sabiendo que el público madrileño es muy exigente.

Bailan por soleá, por siguiriyas, por alegrías, por tarantos... por fandangos. Todo arte derrochado sobre el escenario.
Junto a ellos, el cante de Jesús Corbacho y el recientemente galardonado con La Lampara Minera, Jeromo Segura. Ambos han puesto sus conocimientos de cante, al servicio del baile. Jesús, con esa voz rota, quejumbrosa que estremece al escucharlo, Jeromo, con voz limpia suave fuerte y dulce, que pellizca con sentimiento.

Y junto a ellos, Javi Silva en la percusión, con un toque justo y preciso, que no desemboca alardes personales, si no que en todo lo contrario demuestra que la percusión en su punto exacto puede llenar el alma, así lo demostró acompañando por Tonás.
Una noche que sin duda alguna nos abre nuevos "Horizontes".
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