viernes, 27 de abril de 2018

Un festival "VIVO"

Como ya dije en el prólogo de presentación del festival flamenco Tío Luis el de la Juliana, este es un festival vivo, lleno de salud.
Mi querido amigo Ángel Lacalle, decía que la noticia o las crónicas de los festivales debería ser de inmediato y adelantarse a todas. Pero a veces no es posible y en ese caso yo pienso que es mejor dejar paras unos días y luego retomar en la memoria de los buenos aficionados lo que allí se vivió.
Por ello, año tras año, de forma gratuita, nos ofrece la posibilidad de disfrutar sobre su escenario, de unos artistas en algunos casos noveles y en otros figuras consagradas.
Este año, el Premio Tío Luis el de la Juliana 2018 ha recaído en la figura de Blanca del Rey, esa mujer de hechuras flamencas que instauró y fijó el baile por soleá con mantón, un baile sobrio y lleno de elegancia que fue bailado en el acto del premio por la bailaora Esther Jurado, con gran empaque, soltura y conocimiento del mismo. 
El festival se ha desarrollado en tres días, el primero con la cantaora jerezana Chelo Pantoja acompañada por el compás de Juañarito y Jonatán Miró y al guitarra de Yeray Cortés. Y contamos con la presencia de su Tío Enrique Pantoja que puso un broche de oro acompañando al compás y dándose sus pataítas en el final por bulerías.
Chelo Pantoja es una cantaora festera curtida para el baile, pero no cabe duda que con solvencia también se defiende cantado alante. Nada menos que abrió por Martinetes y Tonás, cantó por Malagueñas y también por siguiriyas.
Juañarito también se enfrentó a un público entregado cantando por soleá, una soleá que estremecía en esa voz tan flamenca y redonda salpicada por los sones de Yeray Cortés que sin duda alguna es un guitarrista al que hay que seguir, personal y marcando una tradición actual (que cada cual lo interprete a su manera).
Jonatán, desplegó su mantón para demostrarnos sobre el escenario la calidad artística que tiene. Él conoce el baile, lo saborea, lo asume y se lo da en bandeja al público que puso en pié.
Y para terminar Chelo, esa artista de enjundia, de raíces profundas explotó por bulerías como si un tornado pasara por el escenario. Se soltó del micrófono y dijo "aquí estoy yo". Ofreciéndonos puro arte personal sobre las tablas del escenario del Colegio Mayor Universitario Isabel de España.
La segunda noche se dedicó a la guitarra en concierto de David Carmona, ese joven guitarrista que nos llega desde Granada y con un espaldarazo de excepción como es la de su maestro y mentor Manolo Sanlúcar.
Un amplio repertorio, personal, único y no exento de introducciones que el propio guitarrista explicaba al público para que este sintiera desde lo más profundo del corazón el sentimiento que quería trasladarnos con su toque.
Junto a Él estaba el cante melodioso de Carmen Molina y el compás de Los Mellis que pusieron un punto especial en el recital del granadino.
Y el festival se clausuró con el Baile de Esther Jurado en homenaje al baile de la soleá del mantón al baile de Blanca del Rey.
Esther nos deleitó con un cuadro impresionante con el cante de Sebastián Cruz, Gabriel de la Tomasa y Manuel Gago, las guitarras de Diego Losada, Jonathan Bermúdez y Juan Serrano y el baile como colaboración especial de Miguel Téllez.
Todos brillantes en una noche brillante.
Esther era consciente de la responsabilidad ante la presencia de la maestra del baile de la Soleá del Mantón, y dejó bien alto el listón en un baile de muy difícil ejecución.
Tras finalizar el acto, la Presidenta del Patronato del Colegio Mayor Universitario Dª María Luisa Muñoz, procedió a la entrega del premio Tío Luís el de la Juliana 2018 a Blanca del Rey que lo recibió con lágrimas emotivas en sus ojos. Y que lo agradeció dándose una pincelada de baile por bulerías junto al elenco de la noche.
Gracias al Colegio y a su dirección y a la presidenta del Patronato Dª María Luisa Muñoz que año tras año y con gran esfuerzo y trabajo contribuyen a tener flamenco en la Universidad y a tener Flamenco de calidad año tras año.

Gracias también al público que abarrotó cada noche ese rincón convertido al flamenco por tres noches. Y gracias también a la prensa y a las personalidades del flamenco que nos acompañó.



Todas las fotos de Alfonso Otero