martes, 30 de agosto de 2011
CONCURSO DE CANTE FLAMENCO SILLA DE ORO
viernes, 19 de agosto de 2011
"De los Rincones"
Así suelen empezar la mayoría de las funciones o espectáculos de cualquier índole en los teatros.
No es el caso que nos ocupa en este momento.
Baila porque lo siente, lo vive lo interioriza y lo transmite.
Serrana, Taranto, Rondeña y Javera, Soleá y Zorongo, son el repertorio elegido para el espectáculo, y cierra, despojada de todo, tal y como empezó, descalza, con el Romance en off cantado por Marchena, de Julián Sánchez Prieto, el Romance a Córdoba.
La presencia de Marcos, pone el contrapunto del baile. Si Guadalupe es puro estilismo en el escenario, Marcos es la fuerza expresiva, baila con el alma, con el cuerpo, con las manos y con los pies, porque es bailaor de pura esencia.
Enhorabuena a los dos. y enhorabuena también al acompañamiento musical, las guitarras de Víctor Tomate y Claudio Villanueva, la percusión de Quique Terrón y el cante de Juan José Amador y de Matías López "El Mati".
Quisiera resaltar, sin desmerecer a ninguno de los músicos ya que el cuadro es digno de mención, a "El Mati" sorprendente fuerza cantaora, y expresiva, lo siente lo suelta y deja que salga con la rabia y la furia de una fiera que necesita salir, así es el cante de este cantaor al que hay que prestarle atención.
No os lo perdáis, hoy 19 y mañana 20 que es el último día. Teatro Pradillo en Madrid a las 21:00 horas
martes, 16 de agosto de 2011
ISABEL GUERRERO Y LAS FIESTAS DE LEGANES
Junto con la guitarra de Pepe Núñez, requerido por los cantaores por su buen toque para acompañar noche pusieron el duende cantaor sobre el escenario. Malagueñas, Cantiñas, Bulerías, Tangos... un repertorio muy aplaudido por el respetable que se encontraba anoche en el teatro, un respetable, que por parte de algún que otro espectador, no dejaban de incordiar tocando unas palmas no solo fuera de compás, sino fuera completamente de lugar. Señores, que los artistas están en el escenario por favor...
Pero este hecho no apagó a la cantaora, que supo defender con dignidad el reconocimiento del trofeo Silla de Oro, que recibiera en la pasada edición del concurso.
Málaga tiene una importancia capital en la historia del flamenco y su aportación a la misma es tanta que, a la luz de las investigaciones más recientes, ya va siendo hora de darle el sitio que verdaderamente le pertenece. Málaga es un crisol de cantes y cantaores, por mencionar algunos están por ejemplo Anilla la de Ronda, La Trini, Juan Breva, El Piyayo, El Perote, El Canario, La Repompa, Angel de Alora, Juan Villodres, Antonio de Canillas. Locales emblemáticos, como el Café de Chinitas inaugurado allá por el año de 1860, o la Peña Juan Breva fundada en 1958.
Manuel Machado en su poema "Andalucía" bautizó, que es definir con una frase o un adjetivo a cada provincia andaluza, y si acertó al describir a Sevilla con tres sugerentes puntos suspensivos, muchísimo más al llamar a Málaga, sencilla y simplemente, cantaora.
Y ejemplo de esta enjundia cantaora de tradición y generación es ISABEL GUERRERO ALARCÓN, se le conoce en el mundo artístico como ISABEL GUERRERO, nació en Fuengirola (Málaga) el día 22 de diciembre del año 1983, en el seno de una familia humilde y muy vinculada al mundo del flamenco. Hija del cantaor Cristóbal Guerrero Escalona más conocido como "Barquerito de Fuengirola", ganador de la Lámpara Minera y de infinidad de primeros premios.
Isabel se sube por vez primera a un escenario con tan solo 7 años en el festival flamenco de los barrios en "Cádiz", en ese mismo año canta saetas desde un balcón de su localidad, interviene en programas de televisión como Menudas Estrellas y Veo Veo cantando copla. Con tan solo 12 años ya comparte escenarios con cantaores de la talla de "Niña Pastori, Diego " El Cigala", etc...”
Isabel tiene innumerables premios por diversos concursos tanto de saetas como de flamenco, entre ellos algunos aquí mencionados: 1º Premio de saetas en Pozo Alcón (Jaén) 1º Premio Cantes de Levante en Lo Ferro (Murcia) 1º Premio en la Castañeta (Campanillas) Mejor Saetera Malagueña Peña Recreativa Trinitaria (Málaga) 1º Premio Cantes Derivados del Fandango Lo Ferro (Murcia) 1º Premio en Jimena (Jaén) 2º Premio además de mejor cante por Malagueñas y cantes revitalizados en Mirando a la Torre (Alahurín de la Torre) 1º Premio Juan Casillas (Antequera) 2º Premio Federación de Peñas de Málaga 1º Premio Peña Flamenca de Ubrique (Cádiz) 2º Premio Saeta en Baena (Córdoba)2º Premio Pepe de la Isla (Coín) ect,
Además de recitales tanto dentro como fuera del circuito de peñas de Málaga "Nos vemos en tu Peña", "Jóvenes flamencos", festivales flamencos, misas flamencas, exaltaciones, pregones y certámenes de saetas, colaboraciones en obras de teatro con versos de Federico García Lorca, cante para el baile, entre otras cosas.
Respecto al concurso, Isabel Guerrero Alarcón se elevó con la Silla de Oro y el Premio a los cantes poco interpretados. Dos premios que rara ocasión han recaído en una misma figura cantaora.
Isabel Guerrero ya tiene disco en el mercado, "Patio Viejo", en el que nos hace un gran recorrido por el amplio ramal del árbol del flamenco, malagueñas, soleá, cantiñas, petenera, toná, y un largo etc.
La escuela de danza de Patricia Domenech supo poner el salero, la actitud y el duende del baile en la segunda parte del festival.
Unas chicas elegantes que sabían moverse por el escenario con la enjundia de una buena coreografía, secundados por Juan de Madrid, que bordó la guitarra por Granaínas y levanto el fuerte aplauso del público, un guitarrista al que hacía años que no veía actuar y que gratamente me sorprendió.
La Nati, cantaora vallecana, demostró conocimiento de los palos flamencos que interpretó y supo proyectar su voz más allá del alma, por Toná cantó genial, en la bulería derrochó arte.
El Chele, con su percusión acompasó los cantes y los bailes que mucho arte.
Enhorabuena a todos, una velada muy agradable.
miércoles, 10 de agosto de 2011
MUERE MORAITO CHICO
No cabe la menor duda que retomar el blog con esta noticia luctuosa no es nada agradable, Nuestro más sincero pésame a la familia de los Morao.
Ha muerto el guitarrista jerezano Moraíto Chico, que llevaba meses luchando contra un cáncer de pulmón. Estaba ingresado desde hacía dos semanas y la cosa pintaba muy mal. Menudo mazazo. Todavía el flamenco llora la marcha de Fernando Terremoto y ahora, Moraíto Chico, el genio de la guitarra de Jerez y una de las mejores personas que andaban por el flamenco. “Ha muerto Moraíto”. Tenía sólo 56 años, joder. No hay derecho. Se ha ido, además, como era el genio del Barrio de Santiago de Jerez: con la misma humildad con la que ha vivido siempre. La humildad no se aprende en una academia: es algo que te pega tu madre en la piel cuando te trae al mundo, como te pega su sangre. Morao era un ser humano de una sencillez y una ternura increíbles.
El guitarrista jerezano Manuel Moreno Junquera (Jerez, 1956), más conocido como Moraíto Chico por la dinastía flamenca a la que pertenecía, ha fallecido esta mañana a consecuencia de una enfermedad en el hospital de Jerez. El guitarrista, acompañante durante numerosos años del cantaor José Mercé, era el máximo representante actual del estilo de toque jerezano, definido fundamentalmente por su peculiar sentido del compás.
Hijo de Juan Morao y sobrino Manuel Morao, un referente en el toque jerezano, ha dejado además un heredero en la guitarra, Diego del Morao, que recientemente ha publicado su primer disco en solitario de la mano del nuevo disco de Diego el Cigala para Warner.
Moraíto, muy admirado por su sabiduría acompañando al cante, que sabía escuchar y responder sin hacer grandes alardes técnicos pero con una gran sonoridad y sensibilidad, debutó a los 11 años en el festival que organizaba cada año en la plaza de toros su tío Manuel Morao. Desde entonces ha sido significado fundamentalmente por su faceta de acompañamiento al cante, aunque también ha dejado un par de grabaciones discográficas en solitario: Morao y oro (1992) y Morao, morao (grabado en 1.999 y reeditado, por Nuevos Medios, en 2005). Ha acompañado, con su guitarra, a multitud de cantaores además de José Mercé: desde los jerezanos La Paquera, Luis el Zambo, el Torta o La Macanita, a otros artistas como Miguel Poveda, Carmen Linares y un largo etcétera.
Además de los conciertos que realizaba acompañando a José Mercé, los últimos trabajos del guitarrista fueron su participación en la última película de Carlos Saura dedicada al flamenco, Flamenco, flamenco.
Ha recibido a lo largo de su carrera numerosos reconocimientos, como la Copa Jerez, otorgado por la cátedra de Flamencología de Jerez, en 1984. El último fue el reconocimiento otorgado por la Bienal de Flamenco de Sevilla en su edición de 2010, el Giraldillo a la Maestría, que recogió en su nombre su representante artístico, Antonio Pulpón.
viernes, 29 de julio de 2011
DOS GRANDES DE JEREZ

Durante el último tercio del siglo XIX y primeros del XX, Jerez de la Frontera sigue siendo vivero de sobresalientes artistas flamencos que ponen de relieve en los escenarios de teatros y cafés cantantes los valores del arte de su tierra, continuando las estelas marcadas por las escuelas que ya hemos comentado.
Y, en medio y sobre todos, los que se estima como los dos más grandes cantaores de todas las épocas: el payo D. Antonio Chacón y el gitano Manuel Torre. Con ellos Jerez entrega al arte flamenco un maestro jamás igualado y un intérprete genial, con la particularidad de que ambos son además importantes creadores de estilos. Suele decirse, que con tan solo enunciar sus nombres se resume la magnificencia del cante flamenco.

De un origen humilde, por su condición humana, su gran defensa, recopilación y divulgación del flamenco, se hace acreedor en lo artístico y en lo personal, al tratamiento de Don, cuyo reconocimiento desde el Rey para abajo, se le otorga como la mejor recompensa. Antonio Chacón nace el 16 de Mayo de 1.869, en Jerez de la Frontera, ayudándole a su padre desde pequeño a remendar zapatos, costándole varias regañinas por su afición al flamenco, ganándose sus primeras perras en los bautizos, animándole en su barrio a seguir la profesión de cantaor. Por Andalucía actúa con los hermanos Antonio y Javier Molina, cantaor y bailaor, varios Meses, presentándosele una ocasión de cantar con Enrique el Mellizo y Joaquín Laserna, Dos grandes cantaores del momento, causa tan buena impresión que el Mellizo le contrata Para cantar con él en el café cantante del Perejil, en las fiestas gaditanas del año 1.886. Silvério le contrata en su café sevillano de la calle Rosario, el más famoso de Sevilla, escenario por donde desfilaron los mejores figuras del cante, el toque y el baile, y Chacon al actuar se dice que "llegó y acabó con el cuadro.
Por Andalucía compite con las más grandes figuras, transforma gracias a su fama, la forma de vestir de los artistas, prestándole señorío y elegancia. Chacón debuta en Madrid en 1.889 en el Café del Puerto, cantando después en el Café de Fornos donde conoce al tenor Gayarre, quedando entusiasmado por el cante de Chacón.
En Málaga canta en el café de Chinitas, teniendo una pasión amorosa con una aristócrata, cantando muy poco en público durante ese tiempo, aprovechándolo para estudiar varios cantes, instruirse culturalmente, estudia los matices melódicos de varios cantes y conoce a viejos cantaores. Vuelve a Sevilla y actúa por toda la geografía española, escribiendo de él Núñez de Prado: sobre vel vestilov de Chacón, enseñoreado del alma popular, llegando a interpretar hasta tal punto esa alma, que es rara en Andalucía donde se llega escuchar otro "malagueño" que el suyo.
La presencia de Chacón en las fiestas era continua, existiendo testimonios de sus éxitos, de finales del siglo XIX. En Madrid centra sus actuaciones en los Gabrieles y en el café del Fornos, viajando desde Madrid a toda Andalucía y otras regiones de España.
Embarca para América en 1.914 donde hizo cerca de treinta actuaciones, unas de ellas en el teatro de San Martín de Buenos Aires. De regreso a Madrid convierte a los Gabrieles en el colmao de moda, asistiendo toda la aristocracia, sucediéndole lo mismo años más tarde en Villa Rosa, siendo solicitado para homenajes, recepciones de reyes, etc.
Preside el Concurso de Cante Hondo de Granada, en 1.922, siendo invitado al año siguiente como artista del concurso que se celebra en Huelva, donde cobra la fabulosa cantidad de 2.700 pesetas.
Con motivo de la visita de los reyes de Italia, participa en dos recitales, alternado con Pepe Marchena, Escacena, Pastora Imperio, Manolo Pavón, Montoya y Habichuela. Inaugura en 1.925, el Patio Flamenco del Hotel Alfonso XIII de Sevilla, así mismo canta en el Palacio de Las Dueñas, de los Duques de Alba, ante los reyes y toda la aristocracia europea.
Más tarde se presenta en el Teatro Novedades de Madrid, y el 24 de Agosto entrega la Copa Pavón, premio de un concurso convocado por el Teatro del mismo nombre a Manuel Vallejo. Con el empresario Vedrines realiza unas giras, actuando en todas las plazas de toro de España, enfermando al poco tiempo, muriendo en su domicilio de arteriosclerosis, el 21 de Enero de 1.929.
Don Antonio Chacón hace la aportación artística más importante al flamenco, que jamás se haya realizado. En los cantes sin guitarra demuestra ser el cantaor más completo, aun a pesar de que para muchos tenga una marcada condición gitana. Nos lega varias tonás, desapareciendo con él la debla primitiva. De siete siguiriyas consta el legado musical que personalmente nos deja Chacón en su discografía analizadas en el libro Vida y Cante de
Don Antonio Chacón, (Córdoba), siendo discípulos de grandes siguiriyeros, como Silverio, Salvaorillo, Manuel Molina, Curro Dulce, el Mellizo etc. El cante por Soleá conocía las de Cádiz, Triana, de la Serneta, así mismo le da al Polo y a la Caña una dulzura y una cuadratura musical perfecta, haciendo lo mismo con la Petenera de Medina el Viejo.
Decir Chacón por Malagueñas es decirlo todo, revolucionando y jerarquizando ese cante, siendo su mejor intérprete. En los cantes por Granaina y el fandango de Granada, como realmente era un cante que le venía corto, su temperamento inquieto y su condición musical le impulsaron a desarrollar la base de este cante para crear otro estilo de más valor artístico al que llamó media granaina, imponiendo el nombre en la nomenclatura flamenca. Otro cante impuesto fue la Cartagenera, acabando con el provincialismo de los cantes levante indo con la Malagueña.
Manuel Torres:
Sus principios fueron en los cafés cantantes que por esa época existían en Jerez como La Vera Cruz y La Primera de Jerez, pero su gran salto artístico lo dio al debutar en Sevilla en el año 1902, a partir de ese entonces sus actuaciones se sucedieron por toda Andalucía hasta que en 1909 formó parte del elenco del Madrileño Café del Gato.
Desde ese año sus actuaciones en Madrid fueron numerosas, por esos años Madrid fue una plaza esplendorosa para los cafés cantantes como el famoso de La Magdalena, también paseó su arte por Barcelona en donde actuó en el llamado Villa Rosa que era regentado por el famoso guitarrista Miguel Borrull.
En 1922 participa como figura invitada en el Concurso de Cante Jondo de Granada, donde volvió al año siguiente para intervenir en el festival que se celebró en el Palacio de Carlos V, en compañía de La Niña de los Peines. Por esa época a un empresario se le ocurrió la idea de llevar el arte flamenco a grandes escenarios, poniendo como gancho artistas muy populares, de esa manera Manuel actúa dos veces en la plaza de Toros de Huelva nada menos que junto a Don Antonio Chacón, El Gloria, Manolo Caracol, Pepe Marchena, Niño Medina y otros destacados intérpretes.
Después de muchos años de olvido, aunque siempre se habló de él con admiración, en 1959 a instancias de la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces, el Ayuntamiento de su ciudad natal, colocó una placa para honrar su memoria en la casa donde nació, en la calle Álamos núm. 22.
La Peña Flamenca Juan Breva de Málaga en colaboración con la Cátedra de Flamencología de Jerez y las emisoras de Radio Juventud de Málaga y Radio Guadalquivir de Sevilla, le dedicaron un homenaje en el Teatro Cervantes de Málaga y en el que participaron grandes artistas como Diego Clavel, Manuel Mairena, José Menese, El Chocolate, Antonio Mairena, Curro Malena, Antonio Canillas, Pepe de la Isla, El Cartujano, Gitanillo de Vélez, Agustín Núñez, El Galleta, Ángel de Álora, Manuel Cano, Ángel Luis Cañete, Chico Melchor, Manuel Liñán, Paco del Gastor y Pepe Habichuela.
En 1978, al cumplirse su centenario, la Cátedra de Flamencología de Jerez en colaboración con el Ayuntamiento y otros organismos públicos, crearon una comisión nacional cuyo comité lo presidió Juan de la Plata para conmemorar la efemérides con diversos actos y en los que se destacaron los siguientes: conferencia de Juan de la Plata sobre el tema "Manuel Torre, su vida y su cante" que se llevó a cabo en la Peña Flamenca Los Cernícalos y en el salón biblioteca del Museo de Arte Flamenco, ilustrada con testimonios y documentos sonoros y el pregón del centenario que estuvo a cargo del poeta Manuel Ríos Ruiz, con la lectura del poema "Razón, vigilia y elegía de Manuel Torre", para este acto se eligió La Plazuela, lugar cercano a la casa donde nació el artista.
Este mismo pregón se repitió en Madrid, esta vez ofició como presentador Juan de la Plata y tuvo lugar en la Fundación Ruiz-Mateos y el acto finalizó con un recital de cante y toque interviniendo María Vargas, El Sordera y Parrilla de Jerez.
Fueron incontables los homenajes que se le hicieron en su centenario, desde Rondas Poéticas hasta Juegos Florales participando en ellos los más importantes poetas del Arte Flamenco. En Sevilla se celebró una Misa Flamenca, en la Basílica de La Macarena, cantada por Manuel Mairena, Luis Caballero y Naranjito de Triana con el tocaor El Poeta. En 1983 la Junta de Andalucía convocó un certamen periodístico en su memoria, el premio lo obtuvo Juan de la Plata.Acompañado por las guitarras de Miguel Borrull Jiménez y Habichuela principalmente, Manuel Torre grabó en disco veinticinco cantes, sobre todo seguiriyas y soleares, también fandangos, bulerías, malagueñas, tangos, tarantas, saetas, los campanilleros, zambra, farruca y peteneras, muchos de los cuales han quedado como prototipo de su escuela cantaora, convirtiéndose en ejemplo del estilo para sus seguidores.
Necesitaríamos horas y horas para escribir todo lo bueno sobre su arte , personalidad y hombría de bien que han contado todos los que lo han conocido, tanto en su vida personal como compañeros artistas. Aficionados decían que escucharlo cantar por seguiriyas ponía la carne de gallina, que el escalofrío recorría los nervios del cuerpo con la más intensa emoción porque aquel hombre tan hombre lloraba y hacía llorar, pero era en las juergas intimas donde se escuchaba el verdadero cante de Manuel Torre. En la narración de su vida que hace Manuel Ríos Ruiz, dice lo siguiente:
"Bastantes artistas y aficionados coetáneos de Manuel, entre ellos mi tío abuelo materno Francisco Ruiz Holgado, taxista de muchas juergas flamencas - el primero que hubo en Jerez - mi padre y su tío Curro El Pavo, José y Manuel Junquera, gitanos de Santiago y buenos soleaeros aficionados, Tío Parrilla, mi pariente Perico Monturque, etc., cuantos le escucharon me dijeron siempre que no me fijara en los discos de Manuel Torre, porque no tenían nada que ver, ni por asomo, con su grandiosidad cantaora en una noche de inspiración. Sin embargo, en algunos momentos de su discografía se vislumbra, al menos para mí, su genialidad, la causa de ser un mito partiendo de la realidad."
jueves, 28 de julio de 2011
ALGUNOS DATOS HISTORICOS
Yo soy como aquel buen viejo
Que está en medio del camino.
Yo no me meto con nadie,
Nadie se meta conmigo.
Oh Pare de almas
Y ministro de Cristo
Y tronco de nuestra Madre Iglesia Santa
Y árbol del Paraíso.
Ya nadie tiene fatigas,
Que todas las tengo yo,
Que tengo una losa negra
Dentro de mi corazón.
Por Dios te pio gitano,
Por la salú de tu mare,
Lo que tú has jecho conmigo,
No se lo igas a nadie.
Martinete del Señor Manuel Molina
¿A qué pegarme estos palos,
Qué daño te he jecho yo?
Que me he quedaito dormio
Y el sueño rinde al león.
"Para empezar, algunos de los cantaores que marcaron escuela con su propio estilo y que hoy son fuentes para aprender, no directamente de ellos, claro está, pero sí de aquellos que le precedieron y nos transmitieron el cante tal y como se transmitió por tradición oral".
Manuel Molina (1822-1879), también llamado el señor Manuel Molina, en razón a su acomodada posición económica y social. Fue una persona muy respetada y, además de gran cantaor, fue mecenas para toda aquella manifestación de cante flamenco. Las siguiriyas de Manuel Molina se conocen actualmente por medio de las versiones que de ellas hicieron Antonio Chacón, Manuel Torre, Pastora Pavón...Se le atribuyen, entre otras las siguiriyas siguientes:
juntito otra vez.
Esta última siempre se ha considerado creación de Manuel Molina. No obstante, Pepe el de la Matrona se la atribuye a Curro Dulce.

se habéis llevao
me se arrodearon.
José de Paula (José Maria Sebastián Soto Vega). 1871-1955.- Durante muchos años trabajó en cortijos del término de Jerez como manijero. Muchos de los cantaores que grabaron su cante, como fueron Mojama, La Pirriñaca, Agujetas padre, Manuel Soto "Sordera"…, tuvieron la oportunidad de oírlo en interpretaciones personales del propio creador. El Marrurro (Antonio Monje).- Se le atribuye la siguiente siguiriya.
del mal que moría.
Nos referimos a todos aquellos artistas que han recreado este cante, imponiéndole su propia personalidad, o aquellos cuya labor ha sido situar la siguiriya en sus justos términos, conservándolas respetando la forma que la imprimieron sus creadores. Y así tenemos a Manuel Torre, al que se ha considerado el más grande siguiriyero de todos los tiempos, palo en el que, según Molina y Mairena, introdujo "una revolución porque nadie antes de él la cantó con voz natural (voz de pecho), ni con su grandeza y pasión. Junto a esta figura mítica tenemos la serena maestría de D. Antonio Chacón, que tanto hizo, no solo por la siguiriya sino por todos los variadísimos palos que interpretó. Su personalidad artística fue muy distinta a la de Torre, pues si Chacón fue la perfección continua Manuel Torre fue el genio intermitente. Y junto a ellos tantos y tantos nombres, cuyo gran mérito fue rescatar y afirmar los cantes que, de otra forma, hubiera sido muy difícil conservar: Pastora Pavón, su hermano Tomás, José el de la Matrona, Manuel Vallejo, Manolo Caracol, Antonio Mairena…
Al parecer, al final se casó con La Farota. En su vida alternó con grandes figuras del cante en reuniones de cabales, y se dice que Chacón sentía una gran admiración por sus cantes.
Molina y Mairena , en su obra "Mundo y Formas del Cante Flamenco" se extiende sobre el estilo por soleares de esta figura jerezana: "La única soleá que creó Frijones es, desde luego, inconfundible. Es un cante corto, susceptible de ser interpretado de muchas maneras. Los que la oyeron al propio "Frijones", como Pastora Pavón y Aurelio Sellés, coinciden en que la versatilidad fue la característica del extraordinario solearero jerezano. En efecto, unas veces marcaba enormes pautas entre tercio y tercio, mientras que otras los ligaba de modo peculiarísimo, pues la principal característica de "Frijones", cantaor más corto que largo, fue la originalidad. Pero fuera cual fuese su modo de cantar, la esencia de su soleá es siempre la misma. Si cortaba los tercios, adornábalos como es costumbre en los cantantes alemanes, con una "s" terminal, viniese o no a cuento. Si los ligaba, intercalaba a guisa de eslabón marcados vibratos guturales destimbrados. Muy gitana y muy personal, la soleá de "Frijones" es, acaso, la más inconfundible. Tomás Pavón refundió a su manera el cantar de "Frijones", dotándolo de una grandeza que antes no poseyó, porque "Frijones", tanto en su soleá como en sus tangos, prefirió siempre sus estilos breves, escuetos y penetrantes. Por lo tanto la reelaboración de Tomás Pavón tiene tanto de variante personal de la soleá del maestro jerezano y en calidad de tal es justo estimarla." La versión de la soleá de "Frijones" divulgada por Tomás y Pastora Pavón fue incluida por Tomás en una grabación de 1950, con la letra siguiente:
miércoles, 27 de julio de 2011
JEREZ, SIN MÁS
Las cualidades perennes del flamenco de Jerez hacen sospechar que allí pudo aparecer cuajar y crecer la raíz del cante, su levadura, porque ha sido siempre canteras de cante y cantaores, la comarca que más interpretes ha dado al arte flamenco a lo largo de la historia, desde Tío Luís el de la Juliana, primer cantaor de nombre conocido.
Tío Luis, el de La Juliana, dice la leyenda, que era aguador de oficio, que traía a la ciudad el agua desde la fuente de los Albarizones con su reata de burros, allá por el siglo XVIII. Es el cantaor más mítico de la historia del cante jondo y se le supone gitano de raza, creador y difusor de varios estilos de Tonás. Desde Tío Luís, el de la Juliana, Jerez ha sido una especie de aljibe del flamenco por una serie de razones ambientales y humanas.
En primer lugar, porque ambiental y socialmente en Jerez, en el Jerez de la prehistoria del flamenco, se hallan unidas dos maneras de vida y de trabajo, la del campo y la viña y la de la bodega, circunstancia laboral que crea un ambiente propicio para la manifestación de lo flamenco.
Y algo muy importante en el cante de Jerez: en Jerez hasta los payos cantan gitanamente. Los núcleos gitanos de Jerez, integrados plenamente en la sociedad, situados principalmente en los barrio de de Santiago y San Miguel, han impuesto su son y su quejío en los estilos dramáticos y su compás y bullerío en los festeros.
EL NIÑO DE GLORIA
Se inició en ésta su tierra natal, donde alternaba las reuniones de cabales con su trabajo en los cortijos, pasando seguidamente a Sevilla, para actuar en los cafés cantantes de su tiempo, alternando con las más destacadas figuras de su época por su forma creativa para todos los cantes. Igualmente participó en numerosos elencos flamencos en giras por toda la geografía española. En Madrid actuó en el Kursaal Imperial en 1924 y en el Monumental Cinema en 1927. También El Gloria fue contratado por el torero-dramaturgo Ignacio Sánchez Mejías para formar parte del elenco artístico “Las calles de Cádiz” (1933), famosa troupe dirigida por Encarnación López “La Argentinita” y formada por Juana “La Macarrona”, Rafael Ortega, Espeleta y Pilar López, y otros importantes artistas.
La Argentinita junto a los poetas del 27 Federico García Lorca y el portuense Rafael Alberti. En su compañía y con su espectáculo ‘Las calles de Cádiz’ en 1933 y 34 actuó El Gloria.
En los años de las décadas treinta y cuarenta fue uno de los principales protagonistas de las reuniones de cabales en los locales de la Alameda de Hércules sevillana, donde gozaba de gran prestigio, y fue cantaor fijo en los balcones de Sevilla durante los desfiles de la Semana Santa como uno de los grandes saeteros, creando escuela. Dejó un amplio repertorio de su gran personalidad artística y discográfica de su tierra natal jerezana.
El cantaor jerezano alternó con las más grandes figuras de aquella época: Antonio Chacón, Manuel Torre, Cojo de Málaga, Pastora y Tomás Pavón, Manuel Vallejo, Manuel Centeno, Manolo Caracol, entre otros. Además de por sus saetas y su presencia en la Semana Santa sevillana, bien pronto comenzó a destacar en las bulerías que sólo él y Juanito Mojama (1892 -1957), otro de los artistas flamencos más olvidados de Jerez, conocían mejor que nadie, en los comienzos de los años 20. En la Exposición Universal de Sevilla de 1929, junto a Mojama, trabaja en el Kursaal Internacional, y lo mismo haría cuando se inaugura el Kursaal Imperial de Madrid, junto al Niño Medina, Cojo de Málaga, Luisa Requejo, etc. (En la imagen, uno de los discos del cantaor de Santiago).
Según José María Castaño en “De Jerez y sus cantes”, (Almuzara 2007), El Niño Gloria no fue un cantaor proclive a las numerosas giras que se organizaron por los años 30, tal vez porque su perfil no encajaba demasiado con las veleidades artísticas de la época, aunque su fuerte carisma en el fandango le hubiera bastado para alistarse en cualquier compañía. En 1927 estuvo contratado en el Monumental Cinema (Madrid), donde llamó poderosamente la atención cantando por bulerías, fandangos y seguiriyas. Su fama se extendió por todo el país cuando grabó sus primeros discos con el Niño Ricardo a la guitarra (Regal, 1929). Sin embargo, triunfó aún más con los discos que hizo con Manolo Badajoz, especialmente con su “Nochebuena” por bulerías, y los fandangos que lo inmortalizó: “Te tiene que castigar”. Sin la menor duda, Rafael Ramos “Niño Gloria” se había convertido en una primera figura del arte flamenco. Al estallar la guerra civil (1936) se refugia en Sevilla, viviendo sólo de las fiestas en la Alameda de Hércules; así aguantó varios años, entre fiestas y su trabajo en Semana Santa. En los inicios de los años 50 comienza su declive profesional y se ve obligado a rifar papeletas y vender chucherías para sobrevivir. Rafael Ramos murió pobre y olvidado el día 11 de febrero de 1954 en su casa sevillana de Divina Pastora. Pero ahora nadie puede negar que su amplia discografía pone en aprietos a aquellos que lo marginaron a la categoría única del fandanguillo, cuando hay que descubrirse en sus cantes por Martinetes, Seguiriyas, Soleá, Bulerías por soleá y Saetas. Jerez y el “mundo flamenco” siguen aún en deuda con El Niño Gloria.






















