Que difícil es explicar lo que ni si quiera los mejores pintores del mundo podrían reflejar con su pincel.
7 balcones es un espectáculo sencillo pero cargado de emotividad en cada momento, en cada instante, en cada puesta sobre el escenario.
Un recorrido amplio, desde su Barcelona natal, pasando por Murcia, Huelva, Córdoba, Sevilla y Cádiz y algo especial hacía Madrid que es la corte.

Afrontar con solvencia y durante una hora larga, y él solo esta tanda de bailes es digno de alabar, y si encima es puro arte lo que expresa ahí ya hay que morir.
No cabe duda, que Jesús sabe lo que quiere, sabe lo que el público pide y sabe lo que tiene que dar y por ello se rodea de buena gente como el cante de Eva la Lebri y Jesús Corbacho, dos voces contarpuestas que se funden en una para decirle a Jesús Carmona, ¡ahí me tienes, ahí tienes mi cante, baila!.

Y Vanesa, mi Vanesa Coloma, cuanto arte, que manera de jalear, que palmas que estilo que sencillez y como en la penumbra reluce más que el sol. Y su final de despedida simplificando el espectáculo y embriagando con su estilo no solo al público si no también a sus propios compañeros, un broche de oro para un espectáculo dorado.
Solo queda por mi parte, en este pequeño rincón agradecerle a Jesús Carmona que nos deleite con bailes y formas como las que él hace, con fuerza, con arte, con duende como muy pocos, repito muy pocos saben hacer. Enhorabuena
Totalmente de acuerdo Juanjo!! gran crítica! nosotros lo disfrutamos mucho. Grandes e inquietos artistas nos da cada dia España. Un fuerte abrazo flamenco
ResponderEliminarGracias, la verdad es que es una seña de identidad única.
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