miércoles, 11 de mayo de 2011

NIÑO DE FREGENAL





Manuel Infantes Martínez (Fregenal de la Sierra, Badajoz, 1.911 - Sevilla, 1.986) tomaría, en sus comienzos, el nombre artístico de Niño de la Sierra y Niño de Fregenal; después, cuando pasó la moda de los niños y niñas, se le conoció por Manolo el de Fregenal. Lo dice claramente en la letra de uno de sus fandangos:


"Porque tengo sello propio,

mi fandango es el mejor,

donde yo vaya a cantar,

que no me tomen por otro,

que soy el de Fregenal."



Carmen García Matos, en la revista "Plasencia Flamenca" nos cuenta que con doce años se fue andando a Sevilla para participar en un concurso donde ganó el primer premio lo que le marcaría de por vida, le abriría las puertas de los teatros madrileños y le facilitaría el camino para enrolarse en las mejores compañías de la época.
Hace giras por todo el territorio español con primeras figuras como don Antonio Chacón, Manuel Vallejo, Pepe Marchena, José Cepero, Antonio "El Sevillano", Pepe Aznalcollar, etc.Fue un cantaor largo conocedor y dominador de todos los estilos. Destacó tanto en los cantes a compás como en los estilos libres. Pero su sello propio lo dejó en los tres tipos de fandangos que creó: dos naturales y uno de transición entre el fandango de Huelva y el natural influenciado por la cercanía de su pueblo natal con tierras onubenses.En el vídeo, con la guitarra de Antonio Moreno, canta los dos estilos de fandangos naturales que dejó grabados. El primero ("A un sabio le pregunté") tiene un final largo y muy melismático. El segundo ("Pa la pobre de mi madre no lo hicieron") se construye sobre una letra muy recargada y barroca que se ganó las severas críticas de Fernando el de Triana por no respetar la medida y la métrica de los versos.
Lástima que del tercer estilo de fandango, el llamado de transición, no se conserva ninguno que fuera grabado en las placas de su primera época cuando conservaba la voz y las facultades intactas. En el vídeo que sigue nos canta una tanda de cinco fandangos de transición muy jaleado por los aficionados y muy mermado de facultades.
En su vida artística conoció y participó de todas las modalidades que se pueden dar en un flamenco: conoció y actuó en los cafés cantantes, participó en actuaciones teatrales propias de la Ópera Flamenca, trabajó en tablaos y festivales, tomó parte en cuantos concursos pudo (ganó el premio de tarantas en el Festival de Las Minas en la edición de 1.963) y alternó todo ello con las fiestas privadas.De su voz se ha dicho que la tenía tan delicada y cristalina que parecía que se iba a romper.Han grabado muy buenas copias de sus fandangos el Niño de la Ribera, Francisco Dávila, Agustín "El Cacereño" y Marceliano García "Marce"