miércoles, 2 de marzo de 2011

LA SAETA


Juan José Gil Sánchez.
La Saeta se puede entender desde dos puntos de vista, el religioso y el artístico. Ambos interesantes. Pero intentemos situarnos para entender estos dos hechos fundamentales que tienen mucho de común y mucho de diferencia.
Sin duda alguna la Saeta pertenece a una rama de cantes que expresan un sentir del pueblo en un momento concreto del año y, ante una circunstancia puntual de un hecho singular de los cristianos católicos que se rememora año tras año, La Semana Santa. Pero también hay que decir que se da en la calle, ante los Pasos que se procesionan por las diferentes Cofradías.
El hombre por naturaleza, ha cantado a diferentes situaciones de la vida, a su trabajo, al amor, a la muerte, al campo, a la mina, a la fragua, a la cárcel, etc. Y también en lo religioso tiene su participación y su expresión a través de Romances Litúrgicos que llegan al pueblo en los Pregones Litúrgicos.
En estos pregones se narra los momentos más significativos de la vida de Jesucristo, desde el nacimiento, pasando por sus hechos, milagros y enseñanzas, hasta llegar a la Pasión, Muerte y Resurrección.
Situémonos en los siglos anteriores al XVI, cuando el Latín era en la Iglesia su lenguaje universal. Yo me pregunto, el pueblo llano ¿qué podía entender si muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir?. Hasta hace pocos años, una parte de la Misa se oficiaba en Latín y la verdad yo no lo entendía y seguramente una parte de mi familia tampoco, pero seguíamos el canto como algo natural.
Hacia el siglo XVI y XVII esta situación empieza a cambiar y es cuando La Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, es llevada al pueblo por los Hermanos Reverendos Padres del Convento de Nuestro Padre San Francisco. Estos monjes salían de su retiro el Domingo de Cuerda por la tarde todos los meses del año y bajaban al pueblo a andar el Viacrucis. Iban ataviados con una soga y coronas de espinas a perdonar los pecados a todo aquel que quisiera. Y entre estación y estación del Vía crucis cantaban Saetas. Así aparece recogido en un libro editado en Sevilla en el año 1961 de Fray Antonio de Escaray.
Este era el objetivo de estas saetas aún no flamencas y muy lejos todavía de serlo. Pero musicalmente ¿cómo situamos la saeta?. Esto es imposible saberlo a ciencia cierta, ya que no existen datos sonoros pero se quiere aceptar como génesis musical tres vertientes principales.
A.- Una cierta raíz Árabe.
B.- De los cantos Sinagoga les Judíos.
C.- La descendencia directa de los cantos cristianos.
Nuestro país ha recibido influencias a través de las diferentes culturas que en ella se han asentado durante algún tiempo, unas más y otras menos. Este peregrinar de culturas nos ha enriquecido en muchos aspectos de nuestra vida, e inclusive en la música, también en el flamenco y como no en la Saeta. Pero no olvidemos nunca, que la propia cultura española, y más concretamente andaluza es la principal fuente de inspiración en la configuración de la Saeta tal y como la conocemos hoy.
La parte propiamente literaria de la saeta tiene en su formación diferentes elementos que nos pueden servir de guía. Las que proceden de las actividades apostólicas de los Padres Franciscanos, las que tiene descendencia de los Pregones y los Romances de Pasión, las originadas por inspiración poética popular o culta y, aquellas que escribiera Fray Diego de Cádiz (5 en total) conocidas como "MISERERE".
1800 a 1840, La Saeta pasa a ser un canto popular del pueblo y no un acto religioso de los monjes de la época. Este modelo de saeta, aún no flamenca, viene a ser pausada, monótona, sencilla, liviana y pobre en ejecución, configurándose en algunas comarcas como saetas autóctonas muy propias del lugar, entre otras están La Saeta Cordobesa o la Saeta Vieja, La Saeta Cuartelera de Puente Genil, La Saeta Samaritana de Castro del Río, La Saeta Vieja de Arcos de la Frontera, y un largo etc.
Con la saeta ocurre lo mismo que con cualquier otro cante flamenco, Es decir, el hombre no pasa desapercibido ante este hecho significativo y religioso, por lo que tomando como base este cante popular, lo modifica y lo engrandece, sin perder su base y lo configura en un cante de tal magnitud que lo incorpora al acerbo flamenco. Aunque también, como en otros estilos, a veces llega a perder el origen de lo que la saeta es.
José Mª Sbarbi escribe hacia 1880 un artículo dirigido a Don Antonio Machado y Alvarez Demófilo sobre la Saeta. En él habla de un cante popular que ha pasado a ser cante de unos pocos privilegiados y llenos de facultades en la voz, un cante lleno de melismas y muy recargado. También cuenta que las letras se han convertido en una chabacanería. Demófilo le contesta en otro artículo poco después que desconoce datos sobre este cante, que solamente lo que conoce de ellas es el haberlas escuchado en Sevilla, Cádiz y Jerez
Este dato, nos lleva a varias conclusiones.
1º.- Podemos situar la saeta flamenca hacia el año 1880 aproximadamente.
2º.- Coincide este hecho con las primeras referencias que se tiene de los que hoy consideramos como los primeros cantaores considerados como flamencos y con una etapa de desarrollo de este arte.
3º.- Y se localizan tres comarcas que a su vez también se consideran como la cuna fundamental del cante Cádiz, Jerez y Sevilla.
En la saeta flamenca como tal, se fija en su creación a Manuel Centeno en Sevilla, aunque ésta se cree que llega de Jerez, acompañada de muy pocos matices que la identifiquen como flamenca. Esta saeta, ya flamenca, se canta por siguiriya. Antes de continuar, señalemos también que hay quien cree que es una creación de Enrique el Mellizo cantaor gaditano.
Yo soy más partidario de creer que la divulgación primera de la Saeta Flamenca de Centeno viene dada por las primeras grabaciones sonoras, más que pensar en él como el creador de la misma. Entre los cantaores contemporáneos de Centeno nos encontramos a Chacón, El Torres, El Mellizo, etc.
La Saeta llega al mundo del flamenco a través de la Siguriya y de las Tonás, así como de todos los estilos que se derivan de estos cantes. Hoy también se cantan las Saetas por Malagueñas.
Durante los años que componen la denominada "Opera Flamenca" la Saeta también adquiere los matices que en ella se desarrollan, perdiendo hondura y cogiendo un carácter más caracterizado por el gorgorismo, alargamiento masivo de los tercios, etc. es decir, lo mismo que en otros cantes de la época.
Solo me queda señalar a mi entender, el origen en sí de la palabra SAETA, en la que solo se baraja la que la deriva del latín SAGITA, sin tener más referencias que lo que esta significa en sí.
El Cante por Saeta se puede entender desde dos perspectivas:
• La Puramente flamenca.
• La Puramente religiosa.
Pero no olvidemos que la una sin la otra no sería nada, las dos forman un engranaje en la que un hecho significativo está presente, La Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y es la saeta a modo de cante flamenco las que nos cuentan todo esto, con pocos versos pero muy directo. Como dijo el poeta Federico García Lorca "... son como flechas que atraviesan el corazón...".