lunes, 10 de noviembre de 2014

JAIME CANDIE Y PEPE NUÑEZ "CON DUENDE"

Ante todo quiero darles las gracias al público que asistió este sábado a Las Noches Flamencas de los Ángeles. Lo reitero Gracias.
Gracias no por mí, sino por el cantaor que nos acompañó y por la guitarra que nos suele acompañar habitualmente.
Jamie Candié nos llegó desde su tierra natal, Jerez de la Frontera para darnos a conocer su arte flamenco en un espacio íntimo en donde no existen las florituras ni las ecualizaciones de los micrófonos, que sin duda alguna desvirtúan la realidad del flamenco.
Escuchar a un cantaor sin megafonía es transportarnos al flamenco en pura esencia, más si cabe, cuando el cantaor de por sí, ya es pura esencia.
Jaime está labrándose un camino, nada fácil, en este mundo del flamenco, en donde a veces, no siempre, pero a veces, se mantiene un monopolio que no deja cabida a nuevos valores.
No siempre los nuevos valores, serán artistas, pero hay que darles la oportunidad de ser escuchados, muchos de ellos, solo quieren que se les escuche, con dignidad y respeto.
Jamie atesora en su interior un arte que sin duda alguna es fruto de su lucha, de sus vivencias, de su buen trabajo para formarse y de su capacidad de aprender.
Por ello, esa noche fue mágica, cantó por Tonás, soleá, siguiriyas, bulerías, alegrías, fandangos... por mencionar algunos de esos cantes.
Por tarantos nos dejó una tanda al estilo de Manuel Torre, pero con sello personal, y eso es lo que más vale.
Yo no quiero otro Manuel Torre, no quiero una copia de Manuel Torre, porque para eso ya tengo sus grabaciones que son originales, una copia nunca superará un original.
Me quede con el cante de Jaime que supo llegar al respetable. Jaime cantó con duende y sabiduría flamenca, aún joven, con mucho talento y con ganas de seguir profundizando en las raíces de este arte, para seguir evolucionando en el mismo.
La guitarra siempre señorial de Pepe Núñez, le acompañó de forma magistral, como siempre hace. Lo vive lo siente, sabe darle al cantaor lo que pide, por eso es muy requerido por los cantaores que vienen a Madrid.
Doy las gracias a Pilar, que acompañó a las palmas en la tanda de bulerías con la que cerró la noche, un momento especial para recordar. Gracias a Jaime y gracias a Pepe. Y como no agradecer a Alfonso Otero las fotos realizadas esa noche. Gracias maestro.
Noches así, no tienen desperdicio alguno.
Os dejo con este cante por Tonás con el que abrió la noche.