viernes, 13 de septiembre de 2013

7 BALCONES

Que difícil es explicar lo que ni si quiera los mejores pintores del mundo podrían reflejar con su pincel. 
7 balcones es un espectáculo sencillo pero cargado de emotividad en cada momento, en cada instante, en cada puesta sobre el escenario.
Un recorrido amplio, desde su Barcelona natal, pasando por Murcia, Huelva, Córdoba, Sevilla y Cádiz y algo especial hacía Madrid que es la corte.
Jesús Carmona, este joven bailaor que ya con tan solo 15 años despuntaba en el flamenco, se enfrentó esta noche, en el Teatro San Pol, frente a frente con el duende, él es pura estética, es presencia en el escenario, es fuerza y arrasó, se metió el duende por la sangre, le llegó al corazón y lo entregó al público. Un público entregado a Jesús Carmona.
Afrontar con solvencia y durante una hora larga, y él solo esta tanda de bailes es digno de alabar, y si encima es puro arte lo que expresa ahí ya hay que morir.
No cabe duda, que Jesús sabe lo que quiere, sabe lo que el público pide y sabe lo que tiene que dar y por ello se rodea de buena gente como el cante de Eva la Lebri y Jesús Corbacho, dos voces contarpuestas que se funden en una para decirle a Jesús Carmona, ¡ahí me tienes, ahí tienes mi cante, baila!.
Daniel Jurado pone la guitarra al servicio de todos con un toque sobrio, preciso y con mucho arte. Muy grabado se me quedó, esa pequeña y disimulada falseta con el toque del Vito en medio de la Soleá de Córdoba.
Y Vanesa, mi Vanesa Coloma, cuanto arte, que manera de jalear, que palmas que estilo que sencillez y como en la penumbra reluce más que el sol. Y su final de despedida simplificando el espectáculo y embriagando con su estilo no solo al público si no también a sus propios compañeros, un broche de oro para un espectáculo dorado.
Solo queda por mi parte, en este pequeño rincón agradecerle a Jesús Carmona que nos deleite con bailes y formas como las que él hace, con fuerza, con arte, con duende como muy pocos, repito muy pocos saben hacer. Enhorabuena