lunes, 11 de marzo de 2013

102 AÑOS DEL VILLAROSA

Este domingo por la noche, El Tablao Flamenco Villa Rosa, cumplió 102 años de historia. Una historia que como bien dijo Jonathan Miró, "lo que aquellas paredes no habrán visto".
Desde aquellas reuniones en los cuartos o en aquella etapa final en la dirección nada más y nada menos que D. Antonio Chacón...
Después se cerró para el flamenco y hoy gracias a Dios recuperado de nuevo para el arte que encerró sus paredes.
Un arte que hoy sigue vivo entre una serie de mosaicos y artesonado de madera que derrocha duende por los cuatro costados.
Anoche vivimos la experiencia de compartir con ellos los 102 años de vida ya, en el cuadro de la noche, el baile de Jonathan Miró que bailó por soleá con matón  con la elegancia y la solvencia de un bailaor forjado desde la raíz.
Anabel Moreno, granadina de nacimiento nos deleitó con unas alegrías que pusieron una pincelada de vida y movimiento en el escenario. Y cerró el baile por siguirillas de la joven Olga Llorente, muy joven aún, sabe y conoce perfectamente la técnica para desarrollar un baile lleno de dolor y amargura.
Un dolor y una amargura que expresó con su cante Roberto Lorente al que hacía mucho que no escuchaba. Roberto tiene las hechuras de un cantaor hecho así mismo, forjado desde el aprendizaje pero con una coyuntura muy especial que hace de su cante que sea muy especial. Los aborda con expresión, fuerza, sentimiento, como un duende herido que quiere sacar su dolor fuera del alma y decirlo de viva voz, ese es el cante de Roberto.
Con Jesule se pone broche de oro en el cuadro, este chico toca la guitarra que quita el sentido. Su toque puro, exento de falsedades, puso la nota exacta para que el cuadro flamenco diera de si todo lo que tenía que dar. Un maestro Joven, en un toque de guitarra joven pero que suena a los viejos maestros.
Enhorabuena al Tablao y a los artistas, a los camareros a Rebeca y Jose, por su trato, en definitiva, gracias por la labor que hacéis.