lunes, 23 de mayo de 2011

PORRINAS DE BADAJOZ O EL MARQUES DE PORRINAS



Porrinas de Badajoz, es el nombre artístico de José Salazar Molina nacido en Badajoz en 1924 y falleció Madrid 1977 en donde está enterrado, en el Cementerio de San Justo. Se inició en el cante desde niño, alternando su oficio de limpiabotas con su interpretación de fandangos en fiestas y reuniones. Debe su nombre artísticos al aficionado de su ciudad natal José Porras, que fue su protector en sus principios. Su primera actuación en público data del año 1934, en Valverde de Leganés, formando parte de un espectáculo encabezado por Julia La Extremeñita.Hasta los veintiocho años de edad no sale de su región extremeña, para sustituir a Rafael Farina en el espectáculo La copla andaluza, que se ofrecía en el Teatro Pavón de Madrid, aunque ya había cantado en la sucursal que el Colmao Villa Rosa tuvo en el barrio madrileño de Ciudad Lineal. Con motivo de su éxito en el citado teatro, realizó sus primeras grabaciones, que le reportaron una amplia popularidad. Su biógrafo Francisco Zambrano Vázquez, narra lo siguiente en relación con su remoquete de que el cantaor gustaba ostentar:

En Madrid sería bautizado nuevamente en una de las tantas fiestas, por el marqués de Villaverde: "si esta noche cantas bien te vamos a hacer marqués", y como era costumbre en las fiestas intimas dio el "porrazo", otorgándosele entre el delirio etílico el honorífico título de marqués de Porrinas. que desde entonces llevaría con ostentoso orgullo y al que revistieron con toda seriedad con un escudo en el que aparece un telón, un as de bastos, el clavel, las gafas y la columna y el león como recuerdo a Badajoz, y debajo se lee " Gladio Voceque Vivo"».

Desde su llegada a Madrid, además de pasar como primera figura por todos los tablaos, participó en espectáculos folklóricos que recorrieron toda la geografía española, junto a Juanito Valderrama, Rafael Farina y Pepe Marchena, entre otros. A partir de sus fandangos sumamente personales, fue ampliando su repertorio pudiéndosele considerar el cantaor más famoso y completo que ha dado Extremadura al arte flamenco. Gozó del favor de la alta sociedad madrileña, sus extravagancias y su deslumbrante manera de vestir, así como por su intuitiva forma de hablar a pesar de no saber leer, contándose de él un gran número de anécdotas, que denotan los atavismos propios de su raza gitana y una indudable inteligencia innata.Murió tras una larga enfermedad cancerosa. La Federación de Entidades Flamencas de Extremadura, con la celebración de un ciclo de arte flamenco a lo largo de toda la comarca, durante los años l985 y l986, le ha rendido homenaje, que culminará con la inauguración de un busto del artista en la plaza Alta de Badajoz.


En opinión de Francisco Zambrano Vázquez, << Porrinas prácticamente grabó todos los cantes y a todos le quiso dar su sello, que se fundamenta principalmente en una voz acaramelada con unos tonos bajos peculiares, que hacen muy difícil su imitación; quienes lo escucharon en un cuarto, apreciaron a un gran cantaor, imbatible en ese terreno, y que conociendo como debía hacerse el cante, buscó quizá la diferencia que marca la genialidad, por lo que sería conocido por la afición como un cantaor heterodoxo. Porrinas destaca y es conocido sobre todo en el cante por fandangos, que era el cante rey por aquel tiempo, en que el cantaor tenía que cantar muchas veces para demostrar su potencia "galante", sin micrófono y de pie, porque, decía: "si me siento se me arrugan los pantalones". Por fandangos nos legó un estilo propio por las apuntadas características de su voz, y también en los cantes extremeñas: jaleos y tangos... Fue un notable intérprete de los cantes de Levante, lo que no deja de ser curioso siendo gitano, ya que son excepciones los cantaores gitanos que suenan bien por estos cantes».