sábado, 29 de abril de 2017

XIX FESTIVAL FLAMENCO TIO LUIS EL DE LA JULIANA

Buenos días, buenas tardes o buenas noches, dependiendo de cuando entréis aquí y leáis esto.
Ante todo quiero expresar mi más sincero agradecimiento al Colegio Mayor Universitario Isabel de España y a la dirección del mismo, Dª María Luisa Muñoz, directora del Patronato de este colegio, a D. Nicanor director, a Dª Pilar subdirectora y a Rocio jefa de estudios. Sin su esfuerzo y apuesta por este festival, esto no existiría.
Gracias a los artistas, a los fotógrafos, a los técnicos de luces y sonidos. Y como no, al público que gracias a su presencia y calor en este teatro hacen posible que el duende florezca y nos inunde.
Tres días intensos y muy diferentes, desde el baile de Antonio Molina "El Choro" de Huelva, serio, con elegancia, con sabiduría, pasando por Amparo Heredia "la Repompilla", malagueña de nacimiento pero afincada en Granada, que nos trajo desde la autenticidad del flamenco en bruto, a la esencia de la flamencura de pellizco, de sentimiento, de honradez, hasta llegar a Maite Martín, premio Tío Luis el de la Juliana 2017 con un cante limpio, sereno, elegante, perfecto en su estructura, dando todo lo que ella tiene sin pedir nada a cambio, entrega total.
Quiero hacer también una pequeña mención a Pepe del Río y al Colegio, por la presentación de un libro que recoge 50 años de historia de flamenco en el Colegio Mayor Universitario Isabel de España.
Ángel Lacalle, ya hizo una ardua labor de investigación y recopilación con textos, menciones en prensa y que al final, quedó en otro formato, una recopilación de fotografías, ordenadas históricamente con reseñas puntuales. Un gran trabajo realizado que quedará para la historia de este arte.
En la presentación, dirigida maravillosamente por Dª María Luisa Muñoz, directora del Patronato del Colegio y fundadora de este festival elogió a las personas que desde el principio participaron en el mismo, tanto aristas como organizadores, desde D. Ángel Álvarez Caballero, pasando por D. Manuel Ríos Ruíz y una mención muy especial a D. Ángel Lacalle.
En la mesa miembros y personalidades que han pasado por este festival, poetas como Antonio Hernández, o el propio D. Manuel Ríos Ruíz, así como la bailaora Dª. Blanca del Rey, el investigador D. José Manuel Gamboa y como no D. Pepe del Río. Todos ellos aportaron su visión del flamenco en la universidad, bajo su propia experiencia y lo que ello puede significar.



A continuación Antonio Molina "El Choro", nos trajo su estilo personal de baile llegado desde Huelva.
El Choro es sobrio y muy elegante sobre el escenario, transmite fuerza así como templanza. Antonio aborda el flamenco desde la perspectiva de un baile añejo, Él, pocas veces se le ve como solista, siempre es quien acompaña en sus giras a los más grandes del flamenco. Esa noche sin duda alguna demostró que bailando alante es un figura a seguir.







Amparo Heredia "La Repompilla" es una cantaora que desciende de la mítica La Repompa. Amparo nos dejó bravura, flamencura con un cuadro muy completo que finalizó con el baile de su hermana Raquel Heredia "La Repompilla".
Si Amparo es cantaora visceral, Raquel desborda con su baile, un baile del momento, un baile que desgarra.
Amparo se alzó con la Silla de Oro 2017, un premio bien merecido, ella derrocha un duende que embruja y transmite. Puso en pie al público, el teatro se vino abajo.





Y cerramos el festival con la actuación de Maite Martín.

Esta cantaora catalana no defrauda a nadie, ella demuestra que el flamenco se puede hacer de muchas formas y que no hay que ser de Andalucía para ser flamenca. Maite lo es.
El cante de Maite Martín es un cante elegante y perfectamente ejecutado, marcando bien los matices y hablando el cante para que todos los podamos entender, algo así como lo hacía D. José Cepero, vocalizando.
Ella interpreta, ejecuta transmite a su publico lo que ella percibe de su público.
Dª María Luisa Muñoz, al terminar la actuación hizo entrega del Premio Tío Luís el de la Juliana 2017 a la cantaora que lo recibió muy gratamente.
Dª María Luisa Muñoz dijo que no iba a decir nada por que no hay palabras que determinen ni definan la alegría de que Maite nos diera su arte en este pequeño teatro.
Maite Martín agradeció de corazón el premio y el estar en este festival, ya que hacía mucho, como ella dijo que no había actuado en un teatro tan recogido y haber sentido a un público entregado tan cercano.
Solo me queda reiterar mi agradecimiento y esperando vernos en la próxima edición.
Gracias a Alfonso Otero por las fotos.