lunes, 9 de mayo de 2016

GABRIEL DE LA TOMASA Y JOSÉ LUIS MEDINA

Gabriel atesora en sus venas la sabiduría del cante flamenco.
Conoce los estilos, los domina y los lleva a su terreno, gana la batalla en esa pelea del duende que se produce entre el cante, el cantaor y la guitarra.
Una noche, escasa de público pero con mucho arte entre las cuatro paredes del Bar Restaurante los Ángeles. Soleá, haciendo un recorrido amplio, Cantiñas, Bulerías, Malagueñas, Farruca, Romance... 
Gabriel es un cantaor que expresa lo que siente como si lo hubiera vivido en sus propias carnes, se estremece, se rebusca, pellizca. Nos hace vibrar a todos cuando oímos estilos que nos recuerdan a Cobito, al Zapatero, al Sevillano.
Esas letras que mencionan a cada uno de los grandes cantaores que dejaron sello en el estilo en que Gabriel estaba cantando. Mejor no se puede cantar, una noche irrepetible.
A Gabriel quiero volverlo a traer a este ciclo, necesito que el público disfrute con su cante como lo hicimos nosotros.
José Luis es un joven guitarrista de Córdoba que conoce los cantes y sabe acompañarlos en la medida del cantaor que tiene al lado. Un guitarrista que denota la escuela que se adquiere en los tablaos, la soltura que estos dan.
Una noche que vamos a recordar durante mucho tiempo.