domingo, 4 de octubre de 2015

JUAN DEBEL, EL TRINI Y EL NIÑO DE LA MANUELA

 
Duende, sentimiento, pasión, eso puede describir una noche que no creo que olvidemos jamás. Juan Debel, El Trini y Niño de la Manuela, demostraron ser artistas y profesionales en una noche con un público totalmente entregado.
No creo que esto vuelva a repetirse, creo que es único, creo que fue un acierto juntarlos a los tres.
Tientos, Romances, Soleá, Tonás, Alegrías, Malagueñas, Fandangos y Bulerías y una pincelada del maestro Beni de Córdoba acompañado a la guitarra por su hijo en una soleá de Córdoba fueron los cantes que nos hicieron vivir una emoción que nos pellizcó el corazón como muy pocas veces puede ocurrir.
Juan es único personal, diferente, con una voz arriesgada como rota, como herida de dolor que exclama a los cuatro vientos sus sentimientos en una forma de cante tan personal que dejará huella. Es un poeta cantando.
El Trini es desgarro, un desgarro con voz sobria, fuerte, que contrasta con la de Juan, pero muy complementadas. El Trini, es el maestro de la Isla, un cantaor que también se forja con cada espectáculo, se crece en el escenario y da el corazón en todo lo que hace.
Dos cantaores de los que debemos de estar orgullosos de tenerlos en Madrid, es todo un lujo.
Y que decir de la guitarra, esa guitarra señorial, que disfrutaba de cada momento, de cada instante. Juanjo sabe darle a cada cantaor su sitio, los conoce bien y sabe como debe acompañarlos. Juanjo es un tocaor a la antigua usanza, conociendo en profundidad los detalles del cante y por ello, los detalles del toque.
Os dejo estas alegrías, una pincelada de la noche flamenca de los ángeles que inauguramos en su cuarta temporada con estos tres artistas sobre este escenario íntimo.
Gracias al público que nos acompañó.