domingo, 13 de septiembre de 2015

TRES OLES COMO TRES BANDERILLAS


Tres oles, como tres banderillas para Vanesa Coloma y su compañía. ¡Ole! ¡Ole! y ¡Ole!
Con media hora de retraso sobre la prevista en cartel, se abre el telón y comienza una de esas noches que jamás olvidaré y que trajo a mi memoria recuerdos que me hicieron llorar, aflorar la sensibilidad interior. Eso, eso es el flamenco, aquello que te hace sentir.
Todo el grupo, sin excepción alguna lo dieron todo para que fuera el éxito que fue, que es y que debería seguir siendo.
Esa voz en of de Gabriela Ortega en ese poema de "Banderilla" y en el que Vanesa la seguía bailando y expresando con su cuerpo, con su cara cada verso del mismo.

El baile de Vanesa es puro estilismo, no alardea de largos zapateados como es hoy típico ver en cualquier espectáculo (que a veces aburre). Con Vanesa eso no ocurre, ella se mueve por el escenario como pez en el agua, sus brazo se alzan al cielo como queriendo coger la luna, su cuerpo se mueve como si cada punteo o rasgueo de guitarra la hicieran estremecer. El arte que encierra esta chiquilla en sus adentros es muy grande, es pura llama encendida, es como un caballo desbocado, es como un tren sin freno. Canta, baila, recita, jalea, que más se puede pedir.
Bulerías, Tientos, Rumba, Alegrías, Fandangos y Soleá, todo lleno de jondura flamenca y duende.

La guitarra de Yerai Cortés es única, este joven guitarrista abraza la guitarra y la hace hablar, es expresivo en su duende este espectáculo sin él variaría mucho. Esos punteos cuando empieza el espectáculo, iguales a la forma en el que este finaliza, pausados, templando, como buscando al toro en una elegancia suprema, Yerai lo desafía lo cita y a partir de ahí comienza una verdadera corrida de arte.

Mi Roberto Lorente, y digo "mi" por ser un cantaor seguro de sí mismo serio y responsable con el arte flamenco, me hizo llorar en esos recuerdo de Rafael Farina en una tanda de Rumbas en donde el Mati, cantaor al que hay que seguir, me trajo a la memoria un viaje que hice tiempo al escucha a Bambino en su voz "Esa maldita pared" Un momento nostálgico un momento llego de emociones en donde también otro cantaor joven Ismael de la Rosa, "El Bola" con su Rumba catalana, que nos hizo casi bailar... Y todo, absolutamente todo sonando muy flamenco.

Enhorabuena Vanesa y enhorabuena a todos los artistas que en ese escenario de Paco Rabal, nos hicisteis sentir. Cosa que hoy en día no es nada fácil.