domingo, 26 de abril de 2015

TRES DÍAS DE AUTENTICO FLAMENCO


Los momentos flamencos se escriben en la historia por pasos, hechos que ocurren en momentos puntuales y que hacen un punto y aparte en la historia.
El Festival Flamenco Tío Luís el de la Juliana 2015, sin duda alguna ha puesto un punto y aparte en su historia.
Rocío Marquez, ¡Viva el Café Cantante! y Esperanza Fernández han sido por excelencia el arte flamenco en las formas más ortodoxas y más evolutivas del mismo.
Siempre, en la historia del flamenco de forma paralela han caminado de la manos diferentes estilos de entender el cante, desde un Pepe Marchena o Juanito Valderrama o Vallejo, a Manuel Torre, La Niña de los Peines o Antonio Mairena.
Rocío Marquez, trabaja la voz, la cuida, la mima y la proyecta con sentimiento, arañando en los bajos y subiendo en los altos como si fuera la última vez que va a cantar.
Rocío cuida cada momento de su recital, lo tiene muy trabajado, quiere demostrar al público que ella sabe y conoce los entresijos de un cante a veces difícil de comprender, cuando por encima de una partitura, está el sentimiento.
Pero ella lo consigue y de la mano de Miguel Ángel Cortés que merecería una mención aparte.
Su toque de guitarra, profesional, con duende, con sentimiento, con expresividad y sabiendo darle a la cantaora su sitio, su toque, lo que ella le pide.
El segundo día, nos trasladamos a Sevilla, Al Café de Silverio y al Burrero, de la mano de ¡Viva el Café Cantante!
No se puede expresar de forma más sencilla y contundente como era el flamenco en esa época, de la mano de Eulalia Pablo Lozano, que nos lleva de la mano por los callejos del cante en su más pura esencia. Ojala triunfen, lo merecen.
Bailes por soleá sin adornos, sencillos, cortos como los de antes. Excelente Recuerdo a Ramón Montoya o excelente interpretación de las siguiriyas de Silverio.
Qué más podemos pedir.
Y cuando ya parecía que no se podía dar más de sí, llega Esperanza Fernández y pone al público en pie con un recital exquisito, a la más pura tradición flamenca heredada de su familia y con ella Miguel Ángel Cortés y su toque para acompañar, y las manos maestras en las palmas de Vanesa Coloma y Miguel Téllez.
Los dos pusieron al público de pie, que desde el primer instante se entregaron a esa caña rítmica a esas siguiriyas a morir, a los tangos, a las alegrías a las bulerías, en donde sus pasitos en el baile pusieron el colofón a una magnifica noche difícil de repetir.
Esta cantaora tiene en la sangre flamenco, su piel transpira flamenco, su corazón late por soleá, su alma se queja por siguiriya, su duende aflora desde los pies a la cabeza.
Al final de un recital más que generoso y entregada a darlo todo a pesar de que incluso estaba enferma con algo de neumonía. Recibió el merecido premio Tío Luís el de la Juliana 2015 de la mano de Marisa Muñoz, Presidenta del Patronato del Colegio Mayor Universitario Isabel de España.
Quiero darles las gracias, al Colegio Mayor Universitario Isabel de España con Marisa Muñoz, Nicanor, Pilar, Rocío y todo el personal auxiliar que sin ellos esto no sería posible.
A los técnicos de sonido, por su buen trabajo con Emilio a la cabeza.
A Alfonso, por sus fotos que a veces le tengo loco pidiéndoselas.
Y a todo el personal del público que llenó cada uno de los días que son quien mantiene vivo la ilusión de seguir años tras años.
Gracias.