viernes, 25 de abril de 2014

HOMENAJE A PACO DE LUCIA DE LA MANO DE VICTOR MONJE SERRANITO

Curro Sánchez y Nicanor Gómez
Noche emotiva, para culminar el XVI Festival Flamenco Tio Luís, el de la Juliana que se celebró en el Colegio Mayor Universitario Isabel de España.
En la primera parte se rindió un merecido homenaje a título póstumo a Paco de Lucia. Sobre el fondo musical, "entre dos aguas", y diversas fotos de Paco, se rindió culto a la figura del maestro. Quiero agradecer encarecidamente a su hijo Curro que me permitiera poder dedicar este día a Paco.
Cuando el Colegio me lo propuso, se me hizo un nudo en la garganta y lo pensé, ¿quién soy yo para homenajear a este pedazo de artista?. Mis homenajes, y los homenajes que realizamos juntos Ángel Lacalle y yo, siempre ivan de la mano de personajes algo olvidados del flamenco, gente apartada del circuito flamenco, o con el fin de apoyar la carrera de nuevas generaciones. Pero Paco es otra cosa. Paco ya es un maestro, Paco ya es un dios. Paco es lo más.
Curro me dijo, "adelante". Ójala haya podido estar a la altura del respeto que Paco de Lucía se merece, para rendirle este pequeño, pero gran homenaje.
Gracias Curro, y gracias a Casilda que nos acompañaron anoche.
Don Nicanor Gómez Villegas, director del Colegio Universitario Isabel de España, entregaron a Curro, el Premio Tío Luís el de la Juliana 2014 a título póstumo a Paco de Lucía.
Tras la entrega del premio, llegó otro emotivo homenaje a Paco de Lucía, de la mano del maestro Víctor Monje Serranito.
Victor Monje Serranito
Serranito sigue siendo un puntal de la guitarra flamenca, su mano izquierda sigue demostrando que es lo que era cuando Victor estaba aún en pleno apogeo.
Hoy es un maestro consumado de la guitarra flamenca. Bulerías, Granaínas, Soleares, Farruca... por mencionar algunos de los temas con los que nos deleitó.
Su toque expresa las vivencias personales, nos habló de un chiquillo muerto muy joven, de la amistad que tenía con Paco. Nos emocionó hasta el extremo de hacernos llorar. Yo lloré, sentí por mis venas cada nota, cada toque sutil y maestro, cada forma de acariciar la guitarra como si de una amante se tratara.
Victor es una leyenda viva que ojala siga con nosotros muchos años, por que su guitarra y su toque son únicos.
Junto a él, grandes músicos, Cary Rosa en el chelo, Victor Monje junior en la percusión y palmas y Joaquín Ruíz en las palmas. Todos, absolutamente todos contribuyeron a dejarnos una noche emotiva que recordaremos mientras vivamos.