martes, 11 de marzo de 2014

VILLAROSA 103 AÑOS


Hay que ver, lo bien que se conserva el Villa Rosa, y el personal. Es broma pero cierto según se mire.
Broma, por que evidentemente el personal no tiene 103 años, no si quiera se arrima a ello, y por otro lado, si que es cierto que el Villa Rosa se conserva en plenas facultades flamencas, y eso si que es de agradecer por que sin duda alguna haber rescatado para el flamenco este emblemático local eso no tiene precio.
La calidad del espectáculo y la calidez que ofrecen su gente, desde Jose, Rebeca o Jonathan,pasando por todos los artistas y por el personal que allí trabaja.
Anoche se celebró el 103 años y esperamos que por y para el flamenco, no solo dure otros 103, sino muchos más.
Es un sitio para dar cobijo a las nuevas generaciones del baile, del toque y del cante, con pinceladas de artistas ya consagrados del panorama flamenco. La labor de Jonathan para conseguir a jovenes promesas, con gran acierto están haciendo que el Villa Rosa vuelva a ser el espejo en donde todos se quieran mirar, en donde todos quieran entrar, en donde todos quieran debutar, vuelve a ser templo flamenco.
Anoche lo vivimos, con David Vazquez, con voz rota pero muy sonora, en unos fandangos de Huelva que quitan el sentido con el toque choquero de Jesús Núñez, y permitirme hacer un apunte, un maestro de la guitarra, un tocar especial que mima el instrumento como si fuera la última vez que va a abrazarlo. No se puede acompañar mejor.
El baile de Isabel Rodriguez y Marina Perea cantiñas con aires de la Bahía, parecía que estábamos en Cádiz disfrutando del pescaíto frito en la brisa de la playa, todo un lujo de baile. Y tarantos, ese baile profundo que sale del corazón, de esos mineros rotos por la sombra de una tumba en vida.. Y el baile de José Jurado cerrando por siguiriyas que estremecían los cimientos del Villa Rosa, esa fue la noche del 103 aniversario del Villa Rosa, acompañado en la mesa por Rebeca, siempre tan cariñosa, simpática y agradable en su trato.
Enhorabuena y a seguir luchando.