domingo, 2 de marzo de 2014

Fallece Tía María Bala con Morao a la guitarra

Adios a la cantaora Tia María Bala, un pequeño homenaje.

María Soto Monge "Tía María Bala", una cantaora extraordinaria. Apenas trascendió a los grandes públicos, pero su cante es muy valorado, tanto en su extensa familia, que la adora, así como los grandes aficionados. En el libro de su hermano Sordera de Jerez, ya conté una anécdota que se produjo en Madrid entre ella y Camarón de la Isla. Cuando José escuchó cantar a María se enamoró de esa voz y no quería salir de la casa ni para ir al tablao. Según me contó la propia María, le conminaba, una y otra vez, para que le cantara la soleá "Me senté sobre tu cama/ y lágrimas como garbanzos/ me caían por la cara". Los Zambos, José Mercé, Vicente, Enrique y José Sordera... absolutamente todos tienen devoción por ella, no es para menos.
El único que ha sacado a la luz pública la voz de Tía María Bala ha sido su sobrino Moraíto para su disco Morao, Morao. Una grabación doméstica por soleá, llena de flamenquería y autenticidad. Lástima que un cúmulo de desgracias familiares nos han privado de tener mayores referencias de esta gran guardiana de viejos giros cantaores de la casa Sordera
No nos gustan dar estas noticias. Y menos tan seguidas. Parece que en el cielo hay alguien empeñado en montar una fiesta y está reclamando la presencia de artistas con una impronta y categoría inmensa. Si no tuviéramos ya bastante con las pérdidas de Paco de Lucía o de Juan Moneo 'El Torta', en la mañana de hoy ha llamado a la puerta del cielo María Soto Monje 'Tía María Bala'.
El soniquete jerezano está de luto en el día de hoy. Una cantaora que, por circunstancias familiares, no se prodigó mucho por el mundo artístico pero que poseía un timbre de voz extraordinario, como pueden ver en el video en el que la acompaña Moraíto a la guitarra y es de las pocas grabaciones que existen de Tía María Bala, y que forma parte del documental 'El cante bueno duele' que produjo la televisión holandesa NTR.
Perteneciente a la casa de Los Sordera, su cante era adorado por su familia y por los aficionados que tuvieron la oportunidad de escucharla hasta el punto que, según cuenta José Maria Castaño en su libro 'De Jerez y sus cantes', el propio José Monge Cruz 'Camarón de la Isla' se enamoró de la voz de Tía María Bala y no quería salir de la casa de Los Sordera en Madrid ni para ir al tablao.

Descanse en paz.