viernes, 7 de febrero de 2014

FUENSANTA LA MONETA


Nunca se sabe cuando puede surgir el Duende en el flamenco, nunca se sabe cuando surge una noche especial hasta que no llega el momento.
Una noche que invitaba a no salir de casa, una noche muy desapacible, pero por que no salir y luchar contra estas desavenencias que al final no son tantas. Pues me animé y salí por supuesto Rebeca, del Villa Rosa ya me avisó de que no me lo perdiera.
Un elenco de artistas importantes, por que no decirlo, Belén de la Quintana y Adrián Santana en el baile, Matías López en el cante y la guitarra de Flabio Rodriguez. y como artista invitada Fuensanta la Moneta.
Si el baile por tarantos de Belén nos llevó a lo más oscuro de la mina, nos trasportó al sufrimiento y la pena de un minero que dice "a la mina no bajo más", Adrián nos llevó por los recobecos de quien Lorca dijera "vestida con mantos negros, piensa que el mundo es chiquito y el corazón es inmenso..." La Soleá. Por Malagueñas, Matías demostró que su voz es gloria Bendita. Flavio nos llevó a Granada pasando por el Albaicín con un toque dulce de guitarra por Granaínas y Fuensanta la Moneta vestida con falda de sangre con volantes y camisa y delantal negro con lunares blancos nos hizo llorar por siguiriyas.
Pero la noche comienza por Tonás, uno baila, el otro le responde y Matías templa su voz que con desgarro nos machaca a compás del martillo pilón de la Fragua.
Una noche que quedará para el recuerdo de los que allí estuvimos, Gracias a Rebeca y al equipo del Villa Rosa, siempre tan atentos.
Pero gracias en especial a esos artistas que ponen sello flamenco y el corazón en lo que hacen y en lo que hicieron esa noche.
Os dejo este enlace, un pequeño vídeo que hay que ver.