domingo, 8 de septiembre de 2013

JESUS CARMONA EN PATAS

Cuando florece el Duende.

Tras la decepción de muchos por la no elección de Madrid como Ciudad olímpica para el 2020, otros estábamos en otros menesteres. Cierto es que es un palo para todos los que han trabajado en ello, pero siempre es un riesgo que se corre nos guste o no.

Foto de Diego Gallardo
Por otro lado la vida de la ciudad seguía adelante, y un grupo de amigos nos encontramos en Casa Patas para disfrutar del ambiente siempre agradable y acogedor de todos los que allí moran. Siempre de agradecer la atención de Isabel y de Miguel, así como del resto de personal, de verdad que muy agradables.

 La actuación que puedo yo aportar que pueda definir lo que allí se vivió anoche, todo era arte, todo era duende, Jesús Carmona, demostró que su baile es único, personal, dotado de una gran expresión estilística y de una fuerza sobre humana, sale al escenario y ya es presencia de por sí, pose, formas, estilo, elegancia y flamencura. Junto a él, Vanesa Coloma, una bailaora con garra que tiene el compás en la sangre, ella es puro nervio, su forma de bailar es tan grande como su forma de jalear, marcaba el cuadro, ella era la espina dorsal. Lucía Campillo bailó con alegría, con la sonrisa en la boca, con la expresión en la cara, con el contoneo de su cuerpo, sin duda alguna derrochó conocimiento de lo que hacía.
Las voces de dos grandes del cante actual joven Jesús Corbacho y Eva La Lebri, dos voces a las que hay que seguir.
El duende de las guitarras estaba en las manos de Oscar Lago y Daniel Jurado.
Un cuadro digno del mejor pintor.

Pero no es así, Diego lo recogió con su cámara, sin duda alguna unos artistas para otro artista Diego Gallardo.