viernes, 27 de abril de 2012

XIV FESTIVAL FLAMENCO TIO LUIS EL DE LA JULIANA


Como ya señalé al comienzo del festival flamenco Tío Luís, el de la Juliana, quiero hacer un pequeño comentario de lo que este año hemos vivido.
Dar las gracias al Colegio Mayor Universitario Isabel de España por su labro flamenca y por su apuesta por el flamenco en estos tiempos difíciles para todo el mundo.

La velada flamenca del XIV Festival “Tío Luís el de la Juliana se abría el martes día 24 con el cante de Manuela Cordero y la guitarra de Antonio Carrión, Diego Montoya y Concha Carrión pusieron el compás. Dejaron el listón muy alto la noche fue memorable, Manuela cantón con expresión, con sentimiento, con fuerza, con dedicación. Sabe moverse en los palos con solvencia y sabe poner ritmo y compás para acelerarnos el corazón a los que estuvimos allí. Soleá, Malagueña, Alegrías, Tanguillos, Bulerías, Peteneras… todo lo hizo bien.
No cabe duda que el compendio Manuela Cordero y Antonio Carrión, o viceversa, garantizan un éxito. El toque de Antonio es sin duda el complemento idóneo de esta cantaora, se compenetran solo con la mirada, con un gesto, y ahí está él, dando el toque preciso.
Me quedo con esos aires de Utrera en la bulería, con el Turronero y sus tercios ligados que Manuela supo llevar a cabo.



Como es natural y cualquier festival que se aprecie debe tener, hubo baile el segundo día. Vinieron y trajeron un rinconcito de Sevilla a Madrid. Luís de Utrera y Laurasantamaría con el cante de May Fernández e Inma Rivero y la guitarra de Tudela, pusieron ese momento de esplendor joven en el escenario. Esos jóvenes a los que hay que ir dándoles paso, para que este arte siga vivo.
Un primer pase por Soleá bailado y estrenado por los dos en el Colegio Mayor de Universitario Isabel de España pusieron la elegancia y el estilo mezclado con puro arte y pureza. Porque ellos bailan puro. Por Tientos tangos, la sensualidad y el erotismo de Laura moviéndose por el escenario, me transportaron al baile de la gente de Triana, esa naturalidad nada frecuente hoy día, y que ella, ha sabido poner al servicio del flamenco de nuevo, para disfrute de todo buen aficionado. No cabe duda que si en el hombre la fuerza es su poder en el baile, la sensualidad femenina es el arte en esencia del baile de mujer. 
Luís, cerró la noche por alegrías con aromas de la bahía. Tiene porte, tiene presencia, tiene fuerza y rapidez, sabe mover los pies sabe transmitir, lo aprendido con lo personal de su arte. Cuando Luís baila pone el corazón y el sentimiento al servicio de su baile, al servicio del flamenco. Por eso es temperamental, por eso tiene duende, por eso baila con inspiración. Una carrera que hay que seguir.


Y llegó el momento. Miguel El Funi, con mayúsculas.
Miguel es culto, es un hombre con mucha personalidad, mantiene una conversación fuera y dentro el flamenco sabiendo estar, siendo respetuoso, pero eso sí, siempre con la verdad por delante.
Me decía un amigo, que esa noche, en el Isabel de España, se había hecho historia, y estoy de acuerdo, puede convivir con Miguel un corto pero intenso trayecto en mi coche cuando le recogí en Atocha para trasladarnos al Colegio. Miguel prudente hablaba conmigo como si nos conociéramos de toda la vida.
Los ensayos en los camerinos y en escenario posteriormente, antes de abrirse las puertas al público, ya presagiaban una gran noche. Y así fue. Miguel con la guitarra de Antonio Moya, las palmas de Juan Maya, Bandolero…. Pusieron presencia, estilo y arte, un arte que traslada a cualquiera 40 o 50 años atrás.
La cultura flamenca que recorre las venas de Miguel son el máximo exponente del arte con duende, del arte con mayúsculas. Canta de pie, Zambra termina con Malagueñas, se sienta, Soleá, Siguiriyas y Bulerías.
Por Soleá Utrera estuvo presente, esos recuerdos de Fernanda de Utrera, de su dinastía cantaora con un compás sorprendente, creciéndose en el escenario. Por siguiriyas hizo estremecer hasta el corazón más duro, el modela la letra a sus forma, a su momento de inspiración, según le viene a la cabeza la dice, la mete a compás y para ello le ayuda su apoyo en el cante, Antonio Moya, excelente, sin palabras.
Y la bulería que la comenzó sentado, a gusto, pero superando cada tercio, metiendo son, metiendo compás hasta que no pudo más y se puso en pie. Elegante, altivo, estirpe de faraón, pasitos de baile, como él sabe hacerlos, poniendo en vilo al público, despertando aplausos con cada postura, con cada movimiento. Y cantó, vaya si cantó, como los ángeles. Qué pena que se prodigue poco por Madrid.
Miguel vive uno de sus mejores momentos. Por ello, por su arte y por su idiosincrasia flamenca se merece el galardón recibido. El Premio Tío Luís el de La Juliana 2012, un premio que para Miguel es importante, por su cultura y porque lo recibe de una Universidad, pero para este Colegio, es un privilegio habérselo entregado a él, y por supuesto un privilegio haberle abierto las puertas y el corazón de Madrid.
Quiero dar las gracias a Diego El Marquesito, que facilitó que Miguel pudiera venir a Madrid, sin duda alguna creo que sin Diego esto no hubiera ocurrido. Gracias con el corazón en la mano.
Y por último gracias a todos los que han hecho posible estas veladas flamencas, a la Dirección del Colegio Mayor Universitario Isabel de España, a D. Nicanor. Dª Pilar y a María Luisa Muñoz, alma del festival desde sus comienzos. A la Asociación Cultural Flamenca Jondo y a la empresa de sonido que ha sido excelente Creativa y la labor de coordinación de Emilio. Y también como no, al personal de Colegio, que se entregan en cada edición para que todo salga como se merece el evento.