miércoles, 23 de noviembre de 2011

Carta a un amigo.

Estimado amigo Ángel.
Desde la añoranza del recuerdo y en la soledad de tu vacio, vamos a vivir en ti, las primeras jornadas flamencas marcadas por tu ausencia después de 16 años trabajándolas juntos.
Vivir esta convocatoria no va a ser fácil, tú recuerdo constante, harán que sigas vivo, presente en cada rincón del escenario, detrás de los telones, en las mesas de tertulia, en los camerinos, en la exposición.
Estas Jornadas, Ángel, son para ti.
Compartimos muchas vivencias desde aquellos comienzos, como recuerdo aquella presentación en la radio, en Radio Vallekas, cuando te entrevisté para presentar la Tertulia Romanceros, ese, precisamente ese momento, fue donde empezó nuestra amistad. Luego vinieron muchas cosas, mi conferencia en la inauguración de la Tertulia, sobre los Romances, el Chato la Isla, que los cantó de forma improvisada. Toda una experiencia, que ya no volverá.
Pero la trayectoria sigue, claro está, después empezamos juntos la andadura flamenca en la radio y también ya paralelamente en las Jornadas.
Te invité a participar en ellas, porque suponía ya mucho trabajo para una sola persona. Y ahí estuviste año tras año.
No he estado solo Ángel, para organizar estas me han ayudado mucho grandes amigos, algunos en común, otros personales. Manolo Rodríguez, Fernando Sepúlveda, Kiko, Jesús Amores Norberto, para la escenografía y, por supuesto tu Señora.
Lágrimas como puños derramé y sigo derramando, recuerdo una copla que cantaba Valderrama y que venía a decir algo así, como que no se vieron morir, hablando y haciendo alusión a Pepe Pinto y a Pastora Pavón. Y digo esto, amigo Ángel, porque mi abuela muy malita, en un pequeño ápice de lucidez, me preguntó por ti, y ya te habías ido, ella nunca lo supo, al igual que tu no supiste nunca, que ella también se fue al poco de de irte tú. Que duros palos.
Muchos acontecimientos han pasado desde que ya no estás, hemos cambiado de partido en el Ayuntamiento de Leganés. En cuanto a la Asociación Cultural Flamenca Jondo, Kiko asumió el papel de Presidente. Hemos creado un premio con tu nombre, para perpetuar tu trabajo a lo largo de la Historia. De cara al Ayuntamiento de Leganés, quiero que se rotule un nombre de una calle, una plaza, una rotonda, lo que sea, pero que lleve tu nombre, la propuesta ya la tienen sobre su mesa. Porque tú, has llevado el nombre de La Fortuna a todos los rincones del mundo, sintiéndola como si formara parte de ti, como un vecino más. Que menos puedo pedir…
No sé qué más puedo hacer Ángel, creo que es poco, creo que podría dar más de sí, pero no sé cómo; quiero mantener vivo tú trabajo, la labor que desarrollaste.
Las primeras Jornadas contigo, pero sin ti.
Donde quieras que estés, espero que veas este trabajo hecho de corazón, para que desde el mayor cariño que he tenido jamás a un amigo se vea en él reflejado, tanto las personas que han colaborado como yo que hemos puesto el corazón y el alma y solo deseamos que salga como tú te lo mereces.
Amigo mío, hasta siempre.


Juan José Gil