lunes, 26 de septiembre de 2011

TRANSITO


Qué difícil es escribir sobre algo y más, si hay que escribir sobre un artista.
Y digo ARTISTA y con mayúsculas por que Marcos Flores lo es sin la mayor duda. Yo soy un seguidor de su carrera desde que le conocí hace varios años, con las Jornadas Flamencas de La Fortuna y posteriormente con el Colegio Mayor Universitario Isabel de España. Con Marcos Flores, no hay academia, hay personalidad, hay escuela, hay estilo, hay flamencura, hay pasión, hay presencia.



Ayer en el Teatro Paco Rabal, en Vallecas, presentó TRANSITO, un espectáculo cargado de emotividad y en la que con un cuadro mínimo, un cantaor, un guitarrista y un palmero, en este caso una palmera, hacen vibrar el escenario, él, marcos es el único bailaor, pero no hace falta más.
Reitero, Marcos es hoy por hoy único, con todos mis respetos a todas las grandes figuras del panorama actual flamenco y a todos los bailaores y bailaoras que hoy día están en el mundo del espectáculo, en este caso flamenco.
La entrada en el escenario la hace agolpe del TIC TAC, con algarabía y sonidos de fondo, en un baile casi mecánico, pero espectacular.
Nos arrastra para adentrarnos en el ámbito del pre-flamenco en esa parte que no se sabe si hablamos de flamenco o de cante popular aún, sin aflamencar, en esa base del pueblo llano… Temporera, Siega y Trilla en la voz en off de Juanito Valderrama, el maestro, continuando ya, pero con la voz del cantaor de la compañía Trilla y Cabal, en su máxima expresión del cante.
Javeras, Fandangos del Albaicín, Verdiales, Zambra y Cantiñas, componen el repertorio muy bien elegido para el espectáculo.
Marcos, al compás de la guitarra de Jesús Núñez, la voz de Miguel Lavi y las palmas de Ana Romero hace del escenario su vida, pasea por él, se lo conoce, no escatima en movimientos, expresa, siente, lo vive.
Por eso Marcos es lo que es, un artista al que hay que darle su sitio, el que se merece.
Enhorabuena a todos, porque eventos así no se ven.
Gracias Marcos.