viernes, 30 de septiembre de 2011

PLATERO DE ALCALA


La pura esencia del cante, sin adornos, sin tapujos, tal y como suena en la voz de este cantaor.
JOSÉ VÁZQUEZ VALS, más conocido en el mundo artístico del cante flamenco por PLATERO DE ALCALÁ, nació en Alcalá de Guadaira (Sevilla) en el año de 1912 y murió en esta misma localidad de Alcalá de Guadaira en el año de 1985. Buen cantaor, nunca llegó a alcanzar sin embargo gran renombre, pese a que grabó en 1929 con Niño Ricardo y en 1972 con Eduardo de la Malena. En 1962 le puso difícil a Antonio Mairena ganar la III Llave de Oro del Cante en Córdoba, a pesar de que también participaban Fosforito, Chocolate y Juanito Varea. Se desempeñaba bien en todos los estilos, aunque personalmente en los que él más a gusto se encontraba fuera en las alegrías y los fandangos, palo éste en el que dejó alguna forma con matices propios.



Los últimos años de su vida los pasó prácticamente retirado del cante y subsistía precariamente vendiendo papeletas de rifa, pues la muerte de un hijo suyo en accidente de trabajo le quitó el gusto por el arte. Platero de Alcalá, nos ha dejado algunas grabaciones, aunque muy pocas pero sobre todo lo de Rito y Geografía del Cante, 1971, fue una cosa muy interesante donde se puede apreciar su forma de cantar, canta por solea de Alcalá, estilo que hace a la perfección, luego también en Historia del Flamenco, Testimonios Flamencos, programa en vivo nos deja algunas grabaciones, como algún disco.


Rito y Geografía del Cante, 1971, Presentador: Velázquez Gaztelu programa pertenece a la serie 'Rito y geografía del cante', de 1971-72, y está dedicado a un excelente cantaor que no llegó a ser plenamente profesional: Platero de Alcalá, cuyo nombre alude a Alcalá de Guadaira, la población sevillana de gran tradición flamenca. El presentador del programa, habla de este tipo de cantaores que, pese a todo, conservan la pureza de los cantes. En una reunión de cabales canta sucesivamente Alegrías de Córdoba; Granaína y Media de Chacón, aunque de una manera muy personal y, por supuesto, la famosa Soleá de Alcalá.