lunes, 20 de junio de 2011

AURELIO DE CADIZ



Aurelio Selles Nondedeun.

Recuerdo hace muchos años, cuando yo empecé a escuchar flamenco, con mucho cariño mi abuelo me inculcó este arte sin él pretenderlo.
Compró un radio-casete a un moro que los vendía en el pueblo por los bares y lo colocó en el taller que tenía en la C/ Hernando de Soto del pueblo de Aceuchal, Badajoz, que fue donde nací y en donde me crié.
Lo primero que me dijo es que allí solo se escuchaba flamenco, nada de tíos con melena ni música de esa rara. Esas fueron sus palabras.
Allí se escuchaba a Juanito Valderrama, a la Perlita de Huelva, Rafael Farina, los Hermanos Toronjo, etc.
Los viernes en el mercadillo del pueblo se instalaba un puesto de cintas, que era lo que había antes claro y todos los viernes me reunía con mi abuelo en el mercado y comprábamos.
Un buen día, presentaban una colección de fascículos de flamenco y yo la compré con mis ahorros. Para ello tenía que desplazarme a 9 kilómetros del pueblo, a Almendralejo que era en donde se vendía la prensa y los fascículos, esto lo hacía semanalmente los martes antes de irme al colegio y haciendo dedo en la carretera e expensas de que alguien me llevara y me trajera antes de entrar en clase. Y así me hice con la colección completa.
Ahí pegué un salto de escuchar una forma de hacer flamenco con otra que me resultó más impactante, ya que aquí estaban Pepe Torres, Antonio Mairena, El Borrico, La Piriñaca y un largo etc.
Y escuché por primera vez a Aurelio Sellés, esa voz marchitada ya por el párquinson, según me comentaron ya muchos años después.
Qué maravilla de cantes, que estilo tan personal y que forma de transmitir. Mecía el cante por malagueña, pellizcaba con su voz quejumbrosa y dolorida en las siguirillas, Las soleares eran puro duende y en las alegrías no hay palabras.



Según el folleto del CD, “Aurelio de Cádiz”, que se divulgó en el XXXV Congreso de Arte Flamenco, celebrado en dicha capital, en Septiembre de 2004, este cantaor nació el 4 de Noviembre de 1887, en el barrio de Santa María de la capital gaditana. Después de una larga vida, Aurelio Sellé muere el 19 de Septiembre de 1973, en el mismo barrio, que le vio nacer. En recuerdo del popular barrio gaditano, Aurelio interpretaba la siguiente letra por tientos-tangos: Si alguna vez vas a Cádiz,pasa por el barrio Santa María;verás a los gitanitoscomo te cantan con alegría. Varios catálogos se han publicado sobre la discografía de “Aurelio de Cádiz”. En el Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco (José Blas Vega- Manuel Ríos Ruiz), nos encontramos la referencia de 11 discos con 22 cantes, congregados en los siguientes palos: Seguiriyas, soleares, malagueñas, alegrías, fandangos, granaína, bulerías de Cádiz y tientos. En la revista “Candil” nos encontramos la relación de Manuel Yerga Lancharro, que comprende 9 discos con 18 cantes, donde nos encontramos los palos del anterior catálogo. Por último, hemos de reseñar la grabación, en una casete, que nos envió, en su día, Luis Soler, a la que se adjuntaba una la relación del contenido de la misma, que comprendía 16 discos con 32 cantes incorporados, sin ningún cante nuevo, que aportar a los referidos con anterioridad. Pues bien, en el CD, referido en principio, se hizo una selección de 15 cantes, que salieron de 10 discos de pizarra, que poseía Josefina Sellé, hija del cantaor gaditano, que guardaba celosamente. Escuchados estos cantes, hemos sacado las siguientes conclusiones: En las alegrías, Aurelio interpreta cuatro o cinco estilos gaditanos, que combina hábilmente, dejando al descubierto las esencias de estos cantes.En las malagueñas, suele entrar por granainas, como otros cantaores de la tierra, para desembocar en la malagueña de Enrique “El Mellizo”. En los tientos, dentro de los estilos atribuidos al Mellizo, canta dos de los mismos en distintos pasajes del cante. En la soleá, pasa con seguridad de los estilos del Mellizo a los de Paquirri, en las variadas series de estos cantes grabados. En seguiriyas, interpreta un estilo divulgado por Manuel Torre, y otro atribuido a Francisco la Perla, en el único título de la grabación. En las bulerías, brevedad en el contenido, aparece un estilo de introducción de este cante, que fue muy popular en los albores del mismo, y algún que otro estilo de remate. Y, por último, en los fandangos, en el título propuesto en la grabación, el cantaor gaditano se rige por estilos de Rengel, Cepero y Rebollo.



En definitiva, los caracteres, que configuran el cante de Aurelio Sellé, se podrían resumir en lo siguiente: Aurelio, en el momento de las grabaciones, tiene el cante perfectamente construido, poniendo el mismo a disposición de la guitarra. En muchos momentos del cante, brotan los lamentos entrecortados, doliéndose en determinados tercios de los mismos. Los altos del cante los hace al límite de sus facultades, peleando con la melodía hasta el borde de la extenuación. Por último, resaltar que el cante, que nos dejó el cantaor gaditano, está desprovisto de todo adorno, donde la sobriedad es una constante del artista. Referente a la guitarra, hemos de anotar que los acompañamientos de los cantes corrieron a cargo de Ramón Montoya y Andrés Heredia, donde se dejan ver las peculiaridades de ambos toques; por un lado, cadencias clásicas, y por otro, acordes localistas. He aquí, algunas opiniones sobre Aurelio Sellé, entresacadas del folleto referido: “Aurelio, el de Cádiz, es una institución. Para los flamencólogos, el único continuador de la escuela de Enrique “el Mellizo”. Tan es así, que hoy es imposible deslindar de modo riguroso cual es el cante original del Mellizo y cual la modificación personal de Aurelio.” “... Su vida ha sido una larga lección no sólo de buen decir sino de buen respeto. Ha llevado adelante, en una época peligrosa y fácil al naufragio, la nave de su afición exacta...”. Augusto Butler dice de él: “Ejerce su magisterio impar, sordo e insensible a perniciosos cantos de sirena que a tantos logran subyugar actualmente...”. Don Fernando el de Triana dijo de Aurelio: “Este cantaor no debiera cantarle más que al verdadero inteligente... Establece la lucha de las pocas facultades con el arte supremo y le hace unas cosas a los cantes que tiran pellizcos en el alma...”. ... Aurelio Sellés, del que Pemán dijo: “Aurelio se llama el cante, Aurelio y muy poco más...”.

http://www.youtube.com/watch?v=q9GahiEwrJ4
http://www.youtube.com/watch?v=eNCT1-8Q2bg&feature=related