lunes, 9 de mayo de 2011

Joves Flamencos de Extremadura

Si el pasado viernes disfrutamos con el sabor más puro de la esencia flamenca por tradición de Extremadura, en concreto Badajoz, el sábado día 7 de mayo, las jóvenes promesas extremeñas de este arte nos dijeron con voz sonora, alta y clara, que Extremadura tiene mucho que decir en el flamenco.
Es una pena, que este espectáculo gratuito, en un lugar tan privilegiado de Madrid, el mismo centro de la capital, gratuito y con un marco tan emblemático como es el museo Caixa Fórum, estuviera a medio aforo. Pero sin duda alguna, los que asistimos, vimos un gran festival.


La voz de la cantaora de La Ratita, el cantaor Pedro Cintas y una voz nueva para mi, la de Paulo Molina, pusieron sus cantes al servicio del público asistente. Desde los cantes más puros y autóctonos de la tierra, Jaleos y Tangos, hasta las creaciones de cantaores añejos de Extremadura, en la voz de estos jóvenes, como uno de los tres estilos de fandangos de Manolo de Fregenal. Juan Vargas y Ramón Amador, extremeño y sevillano, fueron las dos guitarras que con su toque magistral y bien compendiado con los cantaores, hicieron las delicias de los cantes que se pudieron escuchar.
Jesús Ortega, joven bailaor de Badajoz, residente en Sevilla puso el baile sobre el escenario del museo Caixa Fórum. Muchos años en la compañía de Cristina Hoyos, y colaborador con ella en sus clases de baile o montajes coreográficos, nos demostró con su baile, que sin duda alguna es una de las Jóvenes promesas de este arte en Badajoz.


LA TURBA



Tras el festival, nos trasladamos a La Turba, para vivir un gran momento flamenco privado y que compuesto por parte del grupo extremeño mencionado, nos demostró que el flamenco, siendo el mismo donde quiera que vaya, es diferente según el contexto en donde se realice. La fiesta íntima y privada, o los teatros pequeños en aforo, son el lugar idóneo para escuchar este arte. Sin descartar, la necesidad de los grandes teatros, para darle difusión y conocimiento a un público más heterogéneo.
Cante, guitarras, baile y palmas fueron el broche y colofón de unos días muy intensos de flamenco ese que hoy en día se considera “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”