sábado, 7 de mayo de 2011

DE TANGOS Y JALEOS

Eulalia Pablo Lozano, catedrática de la Universidad de Sevilla y extremeña de nacimiento decía en una entrevista para el periódico Hoy, lo siguiente:
"El mundo del flamenco es muy rico y cada región tiene sus propios cantes que están marcados por las características geográficas o del habla local. Para mí, Extremadura es otra región más del flamenco, como en el Levante es la parte de Murcia y sus tarantas. No es que sea otro flamenco porque las raíces son comunes; sino que es un flamenco que tiene las características del habla extremeña, tonales y musicales, y es una aportación de Extremadura al amplísimo mundo del flamenco. No hay una división entre un flamenco y otro. Igual que hay unos cantes que son fundamentalmente gaditanos porque tienen el aire, el acento y las características de Cádiz, Granada o Huelva, también hay aportaciones de Extremadura al mundo del flamenco".


Anoche en Casa Patas, se pudo ver, la riqueza musical y cantaora de la esencia pura del Cante y de la Guitarra Flamenca, una guitarra que a veces parecía que tenía sones de bandurria, con toque lento limpio y suave, con cierta mezcolanza con soniquetes del fado portugués, toques tan propios de esta tierra extremeña que nos recordaban las viejas escuelas de La Tía Tijera, o la Tía Ana, etc.


Las voces de Alejandro Vega, La Kaita y el Magdalena, son sin duda alguna la máxima autoridad del cante por tangos y jaleos extremeños y como no, esos fandangos también entre Huelva y Extremadura de Pérez de Guzmán en la voz señera de El Magdalena, o ese otro que hizo en memoria y recuerdo del Niño de Fregenal.


El Tablao Casa Patas se impregno de un aire puro extremeño, el baile de Pepa Carrasco y El Peregrino, pusieron ese ápice de otro estilo diferente en dos escuelas señeras y distintas. Con el Peregrino, con sus más de 70 años, aún es capaz de volar, de cruzar las piernas en un verdadero puzzle de encajes, que maravilla de estilo, de poder y de elegancia.

Con Pepa Carrasco, puso esa juventud de los que vienen detrás, con estilo propio, sobrio, desgarro y fuerza, fue un complemento para una velada, que es inolvidable.